XIV PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2010)

Junio 4th, 2010

XIV PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2010)

Primera. Podrán presentarse a este premio todos aquellos autores que lo deseen y cumplan los requisitos que se expresan en la convocatoria.

Segunda. Los relatos deberán estar escritos en español, tener más de 5 páginas y menos de 12, con treinta líneas por folio en letra Times New Roman cuerpo 12. Los originales se presentarán en hojas DIN A 4 de color blanco, numeradas y sin grapar. Se añadirá una primera hoja en la que constará el título del relato y el seudónimo utilizado por el autor.

Tercera. El original se entregará en sobre cerrado de tamaño folio de color blanco, en cuyo exterior no se escribirá nada. Dentro del sobre, se incluirá otro sobre pequeño de color blanco que contendrá una hoja con el título del relato, el seudónimo y el nombre del autor.

Cuarta. A fin de facilitar la participación en el concurso de autores no residentes en Madrid, los cuentos se entregarán también en CD /pendrive formato Word. Los participantes no residentes en Madrid pueden enviar su cuento por correo a Javier Gallego, Libertad, 7, 4º izda, 28004 Madrid, así como a la dirección de email javierdemierArrobagmail.com en la fecha indicada (hay que sustituir la palabra Arroba por su signo, es decir @).

Quinta. Cada participante aportará 25€ en el momento de la entrega del original. Esta cantidad constituirá la dotación del premio. Aquellos que no residan en Madrid, podrán enviar un talón por correo a la dirección expresada en la base anterior o bien hacerlo efectivo en el acto de la proclamación del vencedor.

Sexta. Los originales se entregarán el día 18 de junio de 2010 en el bar UNDERWOOD, calle Infantas frente a la calle Barbieri

Séptima. Las copias se entregarán a los participantes el día 25 de junio de 2010 en el mismo lugar.

Octava. Este premio se caracteriza porque el jurado está formado por todos los participantes. Ninguna otra persona será admitida como jurado, a salvo de lo expresado más adelante Cada participante votará dos relatos, entre los que no podrá figurar el suyo, a los que otorgará 2 y 1 puntos respectivamente según el orden de preferencia. La votación deberá ser firmada con el nombre de la persona que vota y el seudónimo utilizado en la presentación de su relato.

Novena. Cada participante, si lo desea, podrá nombrar a una persona que actúe como jurado popular, que emitirá su voto según las mismas normas que las establecidas en la base Octava, sin poder elegir el cuento de quien le ha designado. Esta votación tendrá valor informativo y no será vinculante excepto en el caso de producirse un empate en el cómputo final, en cuyo caso se sumarán los votos otorgados por el jurado popular a los cuentos que hayan resultado ganadores.

Décima. La puntuación se entregará en sobre cerrado el día 10 de julio de 2010, en el curso de una fiesta celebrada en la calle Libertad, 7 4º Izda. En este día, será proclamado vencedor el cuento que haya recibido más votos según lo establecido en la base anterior.

Undécima. La participación en este concurso supone la aceptación de estas normas.

En Madrid a veinticinco de de abril de dos mil diez.

Javier de Mier

El espíritu y la letra

Abril 23rd, 2010

Hoy 23 de abril se celebra el Día del Libro, en Cataluña Sant Jordi y en muchos países latinoamericanos el Día del Idioma y en España existe la costumbre de hacer una lectura ininterrumpida de El Quijote. ¿Cómo sería asistir a la lectura de una traducción de El Quijote hecha por un traductor automático on line?

Imaginemos a un escritor prestigioso, bajo los focos y las cámaras, leyendo con rostro solemne el siguiente primer párrafo:

En un lugar del Punto, de cuyo (que) llaman no quiero recordar, allí no tengo ningún mucho que un noble vivía de aquellos de lanza en el astillero, adarga antiguo, por el corte delgado (fino) y cariñoso de pasillo de caramelos.

Después, por supuesto, el escritor prestigioso agradecería al diccionario on line Reverso (que más bien debería llamarse Perverso) la cortesía de haber ofrecido una versión tan exquisita del texto clásico cervantino…

En fin, creo que en literatura el espíritu y la letra están intrínsecamente unidos. O como dice Alejandro Sanz, “no es lo mismo” la traducción automática que la de una persona cultivada y con dominio del idioma…

Coming back from a place of the Stain - El camino de vuelta

Abril 10th, 2010

Segunda parte de “Don Quijote se bate con los traductores automáticos

¿Qué ocurriría si metemos el texto resultante en inglés del primer párrafo de El Quijote y lo volvemos a traducir al español, ¿qué Quijote nos resulta?

1. Tradukka

(Texto de partida: Somewhere in la Mancha, whose name I do not remember, not long ago there lived a gentleman of the lance in the lance, an old shield, a lean hack and a greyhound.)

En algún lugar de la Mancha, cuyo nombre no recuerdo, no hace mucho tiempo vivía un caballero de la lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo.

Sólo perdemos el “corredor” del galgo y el matiz de voluntad del “no quiero acordarme”; da la impresión de que el sistema guarda de alguna manera los datos de la consulta original en español…

2. Babylon:

(Texto de partida: In a place of la Mancha, whose name i do not want remember, it has not much that lived a hidalgo of the spearhead in shipyard, buckler antigua, rocín disservice and grayhound corridor.)

En un lugar de la Mancha, cuyo nombre no quiero recordar, no tiene mucho que vivía un hidalgo de la punta de lanza en astillero, buckler antigua, gogol flaco y galgo corredor.

3. Worldlingo

(Texto de partida: In a place of Mancha, of whose name I do not want to decide to me, there is no much lived hidalgo on those of lance in shipyard, running old shield, rocín skinny and galgo.)

En un lugar de Mancha, que de nombre no deseo decidir a mí, allí no soy ningún hidalgo mucho vivido en los de la lanza en astillero, viejo protector de funcionamiento, el rocín flaco y el galgo.

Ilegible y completamente irreconocible a partir de la primera coma.

4. Reverso

(Texto de partida: In a place of the Spot, of whose (which) name I do not want to remember, there has no much that a nobleman was living of those of lance in shipyard, adarga ancient, through thin hack and fond of sweets corridor.)

En un lugar del Punto, de cuyo (que) llaman no quiero recordar, allí no tengo ningún mucho que un noble vivía de aquellos de lanza en el astillero, adarga antiguo, por el corte delgado (fino) y cariñoso de pasillo de caramelos.

5. Instituto Cervantes:

(Texto de partida: In a place of the Stain, of whose name do not want to agree me, does not have a lot that lived a hidalgo of launches those of in shipyard, adarga former, rocín skinny and greyhound corridor.)

En un lugar de la mancha, cuyo de nombre no quieran estarme de acuerdo, no tiene mucho que vivido un hidalgo de lanzamientos los en del astillero, del adarga anterior, del rocín flaco y del pasillo del galgo.

Cabe probar también cómo se las apañarían estos traductores automáticos con la versión inglesa del traductor literario “humano”. Tradukka dice:

En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre me intencionalmente omiten, no vivieron hace mucho tiempo, uno de esos señores, que en general mantienen una lanza sobre un bastidor, un objetivo antiguo, un caballo flaco y galgo corredor.

Como se ve, la “injerencia” literaria hace que Tradukka se aleje peligrosamente de su acierto anterior:

He aquí lo que dice Babylon:

En una aldea de La Mancha, el nombre de la que yo deliberadamente omitir, vivía no hace mucho tiempo, uno de los señores, que suelen mantener un lance a un bastidor, un antiguo objetivo, un caballo magra, y un galgo de curso.

Parece que no hay mucha esperanza para estos traductores automáticos en lo que se refiere a la traslación de textos literarios.

Una breve nota final para dar testimonio de la creatividad del corrector de Word; para este programa una mejor alternativa para “Coming back from a place of the Stain” es “Comino back from a place of Satín”; ¿no suena a título de comic o a disco de superventas rebajado?).

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Fuentes
Traducciones al inglés de Don Quijote extraídas de Google Books, respectivamente:
Charles Jarvis
James H. Montgomery

Tradukka, que algo queda / Don Quijote se bate en duelo con los traductores automáticos

Abril 3rd, 2010

¿Sabía usted que Don Quijote era aficionado a los dulces corredores?

Yo tampoco, pero se ve que el traductor de el mundo.es (Reverso) dispone de fuentes informativas muy exclusivas. Pero empecemos por el principio -first things first.

La Red anda revolucionada con el traductor Tradukka, desarrollado por Andrés Santos, ecuatoriano, ingeniero informático de gestión, fundador de Egobits, empresa de desarrollo de la que ha salido Tradukka. Se trata de un programa de traducción en tiempo real que tardó 3 semanas en desarrollar (vía web y basado en la API de Google). En 3 meses de funcionamiento ha logrado 2 millones de usuarios únicos. El 80% de las visitas que recibe son directas.

De las múltiples pruebas y análisis de resultados que cabe hacer de este sistema de traducción, hemos optado por tratar de ofrecer una visión (a taste) de lo que se puede conseguir con este tipo de traductores automáticos gratuitos. La opción elegida para dar esta visión es traducir el comienzo de El Quijote y compararlo con el resultado de otros traductores.

El texto original El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; (Espasa Calpe, Madrid 1985) dice:

Primera parte

Capítulo I Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo Don Quijote de la Mancha

El primer párrafo completo es:

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

Antes de nada, invitamos a los lectores hispanohablantes curiosos a preguntarse si saben qué significa “lanza en astillero” y qué es una adarga; el resultado es sorprendente, ya que astillero es una palabra polisémica cuyo sentido “correcto” en este contexto es poco habitual hoy en día y adarga es un término que se usa muy poco actualmente. La página enlazada aquí recoge todas las acepciones de astillero, pero en todo caso un astillero es una percha para lanzas o astas, mientras que una adarga es un escudo de cuero.

1. Tradukka

Somewhere in la Mancha, whose name I do not remember, not long ago there lived a gentleman of the lance in the lance, an old shield, a lean hack and a greyhound.

(hack: jamelgo; también, curiosamente según Babylon: autor o artista vendido o como traduce OLDO (Oxford Language Dictionary on Line): “de pacotilla”.

Comentario: la traducción expresa bastante bien el sentido general del párrafo pero presenta defectos gramaticales importantes: por ejemplo, el referente de “whose name” es la Mancha entera y no “un lugar de la Mancha”; además el programa no consigue traducir “astillero” y en su lugar elige “lance”, y el término queda repetido. Reconoce acertadamente la primera persona del singular contenida en el verbo en forma personal de “no quiero acordarme” y la señala con el pronombre “I”. Es el único traductor automático que interpreta correctamente la expresión literaria “no ha mucho” como “no hace mucho tiempo”. Conserva el orden original español en “not long ago there lived” es decir, sitúa el complemento temporal antes que la proposición con la acción principal, estructura no habitual en inglés.

2. Babylon 6 (Language Weaver Farm)

In a place of la Mancha, whose name i do not want remember, it has not much that lived a hidalgo of the spearhead in shipyard, buckler antigua, rocín disservice and grayhound corridor.

Comentario: la traducción es bastante literal y funciona relativamente bien al principio (en el sentido de que resulta comprensible) aunque no reconoce la acepción relevante de astillero como percha para lanzas y conserva “antigua” y lo coloca en el lugar incorrecto para el inglés (que sitúa adjetivo antes de sustantivo) e incrementa la confusión al optar por traducir flaco como “disservice”, cuando “disservice” (según el Wordreference) significa “perjuicio”, “flaco servicio” y muestra una errata al querer escribir “greyhound” (pone “grayhound”, término que no existe). Finalmente confunde el adjetivo “corredor” (“que corre mucho”: RAE) con el sustantivo de la misma grafía (pasillo estrecho) aumentando la opacidad del texto resultante. Además, confunde la forma impersonal temporal “no ha mucho que” (no hace mucho que) con “it has not much” (no tiene mucho).

(buckler: escudo pequeño; conserva el término “hidalgo”).

3. Worldlingo

In a place of Mancha, of whose name I do not want to decide to me, there is no much lived hidalgo on those of lance in shipyard, running old shield, rocín skinny and galgo.

Comentario: Esta traducción presenta errores importantes de tipo gramatical y de significado. En el ámbito gramatical no reconoce el uso de la forma reflexiva de “acordarme” y confunde el “ha (hace) mucho” (temporal) –que precisaría una expresión tipo “time ago”) con el “mucho” de cantidad, no traduce el “que” de “que vivía”, elimina el artículo indefinido “un” y además redistribuye los adjetivos aleatoriamente: asocia el corredor del galgo a la adarga (escudo pequeño) de forma que de repente el lector se ve ante un hidalgo que dispone de un escudo corredor (o rodante, dada la forma), haciendo pensar quizá en una novela de ciencia ficción “avant la lettre” y deja sin traducir “rocín” y le pone el adjetivo después (orden incorrecto en inglés) y deja también sin traducir el término “galgo”. Respecto al significado ignora que astillero no sólo significa el lugar donde se hacen los barcos sino también donde se almacenan las lanzas. Entre sus escasos aciertos está que conserva la referencia geográfica original (aunque suprime el artículo).

4. Reverso (traductor de elmundo.es)

In a place of the Spot, of whose (which) name I do not want to remember, there has no much that a nobleman was living of those of lance in shipyard, adarga ancient, through thin hack and fond of sweets corridor.

Comentario: Es una versión bastante deficiente, que ignora la condición de nombre propio de La Mancha y la traduce por “The Spot”, confunde el “ha” de “no ha mucho” (con sentido “no hace mucho”) con no haber/tener (”there has no much”); incurre en el error típico de traducir astillero por shipyard, desconoce qué es una adarga y por tanto conserva el término y su orden previo a su adjetivo (antigua/ancient) y después redistribuye de forma inesperada diversos elementos: aparece un “through” (a través o por medio) que el original no tenía y transforma el “quiero” de “no quiero acordarme” en la partícula “fond” (querer, querido, gustar, tener cariño por) que une a “sweets corridor”, que resulta de traducir galgo por goloso, sorprendente primera acepción del RAE (sorprende que signifique eso y sorprendente que la Academia ponga ese significado tan poco común como primer significado). La última parte del párrafo es, pues, memorable en su surrealismo: se podría traducir algo así como “aficionado a los dulces corredor”, rasgo que pocos conocíamos de nuestro Don Quijote hispano.

5. Página del Instituto Cervantes (Automatictrans S.L.)

In a place of the Stain, of whose name do not want to agree me, does not have a lot that lived a hidalgo of launches those of in shipyard, adarga former, rocín skinny and greyhound corridor.

Comentario: El traductor que proporciona el Instituto Cervantes es muy poco cervantino, nada manchego y bastante ignorante de las gramáticas española e inglesa. En realidad es una de las peores versiones obtenidas: obvia la condición de nombre propio de la Mancha y la transforma en una mancha vulgaris (con mayúscula, pese a todo), no recoge el pronombre responsable de la acción, se lía con la estructura y el significado del dativo (do not want to agree me; suprime el pronombre “yo”, además), no respeta la gramática del sintagma inglés (”of whose name do not…), no incorpora el pronombre personal “I”, traduce incorrectamente la forma impersonal “no ha (no hace) mucho tiempo” por “does not have a lot” y se equivoca al traducir “mucho” (con el sentido de “mucho tiempo”) por “a lot” , por no mencionar que traduce erróneamente el sustantivo español “lanza” como “launch” (verbo: lanzar, botar, fundar; sustantivo: lancha, lanzamiento o botadura ) y extrae el plural de la expresión “de los de” y se lo asigna erróneamente a la “lanza”/lancha (de ahí “launches”). Como no sabe qué es adarga, conserva el término y traduce antigua por “former” y deja el adjetivo después del sustantivo, opción incorrecta en inglés, y hace lo mismo con el “rocín flaco” y de nuevo decide que alguien que corre mucho se parece a un pasillo estrecho.

Después de este despliegue de traducciones tan poco equivalentes, la versión de un buen traductor humano parece obra milagrosa:

6. La traducción literaria de Charles Jarvis publicada por Oxford University Press en su colección Oxford World Classics (Oxford 1998) dice así:

In a village of La Mancha*, the name of which I purposely omit, there lived not long ago, one of those gentlemen, who usually keep a lance upon a rack, an old target, a lean horse, and a greyhound for coursing.

Detalles sobre la traducción literaria de Jarvis

Una adarga es un escudo de cuero, y así Jarvis elige acertadamente “target”, que además de ser el término que se utiliza para referirse a “objetivo” y “diana” también es “a small round shield” (Merriam Webster). La palabra “rocín” se refiere a un caballo de campo y basto (RAE): Jarvis confía esta carga peyorativa completamente a la palabra “lean”, entre cuyas acepciones figuran “thin, skinny; having little fat; meager, poor, lacking” (Babylon). La opción es acertada porque el significado no se agota en “thin” (fino, delgado) o “skinny” (muy flaco) sino que también incluye “poor”, “lacking” y “meager” (”meager”, a su vez, es -según Babylon-: scant, poor, little, insufficient, lacking in amount of quantity).

7. Otra traducción “canónica”: es la de la edición anotada de James H. Montgomery, (con prólogo y notas de David Quint; Hackett Publishing, Indianápolis, 2009)

In a village of La Mancha, whose name I have no intention to recall*, there lived not long ago one of those old-fashioned hidalgos who always a lance in the rack, an ancient buckler, a skinny nag, and a swift greyhound for hunting.

(nag: jamelgo; caballo pequeño, ser quejoso; swift: veloz, rápido)

La diferencia más importante entre estas dos traducciones literarias de el Quijote es el par “I purposely omit” (que omito deliberadamente)/”I have no intention to recall” (que no tengo intención de recordar, que no quiero recordar) y la omisión en el texto de Montgomery del verbo (keep, mantener, tener) delante de su complemento directo “a lance in the rack, an ancient buckler”, en un intento de trasladar el estilo escueto del original hispano. En español, la expresión “hidalgo de los de lanza en astillero” viene a decir “hidalgo de los que tienen/guardan (su) lanza en (el) astillero”. El hidalgo de Jarvis es sólo “uno de aquellos caballeros” mientras que Montgomery le aplica un “old-fashioned” que lo convierte en uno de esos hidalgos anticuados o chapados a la antigua. Montgomery recoge los matices de “caballo basto y de mala traza” implicados en “rocín (flaco)” al elegir “skinny” (escuálido, muy delgado) “nag” (jamelgo, con matiz peyorativo y coloquial), matices que no recoge la expresión más neutra de Jarvis “lean horse” (”caballo flaco”, aunque “lean” también significa “escaso”, “falto”). Y finalmente, el galgo de Montgomery es más rápido que el de Jarvis (gracias a ese “swift” extra), como también lo es su párrafo, que contiene menos comas, si bien contiene dos palabras más (43 frente a 41).

El camino de vuelta

¿Qué ocurriría si introducimos el texto resultante en inglés en la caja de origen del traductor y lo volvemos a traducir al español, ¿qué Quijote conseguimos así? Solución en un próximo post.

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La noche de Gulliver (novela) - fragmento 2

Febrero 20th, 2010

A continuación reproduzco el capítulo 15 de mi novela “La noche de Gulliver” publicada en 2000 y ganadora del premio de Novela Corta Castillo-Puche.

Capítulo 15 - Agua

Cuando el agua alcanza la mitad de la bañera, ella cierra la puerta, reservándose para sí el vapor fragante y el rumor del líquido que cae. La efervescencia y el calor húmedo han creado un ambiente de gruta con manantial subterráneo. Se descalza, y al posar las plantas, el tacto del gres le parece cálido.
Ricardo se desviste con rapidez y entra en la bañera. Abre la ducha, que sale fría y a presión y salpica el suelo.
Se quita despacio la blusa y se sienta sobre el borde de la bañera. Mete la mano en la espuma, agacha la cabeza para oler detenidamente el aroma del gel. Cierra el grifo y sólo entonces acaba de desnudarse. Deja la ropa sobre la banqueta y de vuelta a la bañera evita mirarse en el espejo.
El se aparta rápidamente del chorro, se asegura de haber abierto el agua caliente, y pone la mano con la palma hacia arriba.
El abrazo del agua tibia compensa el frío y la desnudez que apenas ha empezado a sentir. Extiende su cuerpo sin posarlo sobre el fondo.
Enseguida se vuelve a colocar bajo el haz blanco. En cuanto asciende el vapor, alarga la mano hasta la pastilla de jabón y comienza a frotarse con energía mientras canturrea.
Sube y baja despacio las piernas, concentrada en cómo a pesar de la leve resistencia del agua ésta hace más ligeros sus movimientos, en la facilidad con la que desaloja los espacios que ella paulatinamente ocupa, el modo en que el líquido llena los vacíos que genera su cuerpo.
Deja la pastilla. Abre el frasco del champú y lo vierte sobre los dedos. Se aclara rápidamente.
Observa la superficie del agua, cubierta de espuma, en la que sobresalen las rodillas y los pies, y piensa que la cuestión no es tanto esconderse como ser contenida. Se desliza hacia el fondo hasta sumergir completamente la cabeza.
Sale de la bañera. Frente al espejo comprueba que no le han quedado restos de jabón. Tengo que tomar el sol, se dice mientras coge la toalla.

(Agua, pp 51-52).

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La noche de Gulliver (novela) - fragmento 1

Febrero 19th, 2010

Fragmento de mi novela “La noche de Gulliver” publicada en 2000, premio Castillo-Puche de novela corta

Capítulo 2 - Reina Blanca

La Lisboa que encuentran al salir de la estación es niebla, una densa cortina blanca que lo invade todo. También es un olor mate, del que llega sólo el eco y no el aroma que lo ha creado, como el sonido sordo del oleaje en medio de la noche. Cuando se enfrenta al entorno, la mirada parece propia de ojos que aún no se hubieran despertado. Congelado por la bruma, el paisaje es un paisaje de ensueño, la panorámica de un mundo todavía por construir, o la imagen de un universo que empieza a desintegrarse. El observador no iniciado siente la tentación ingenua de frotarse los ojos, considerando los contornos borrosos una consecuencia de su forma de mirar y, no, como descubrirá más tarde, un efecto del propio espacio. Aquella mirada que, pese a las primeras dificultades, persiste en la observación del paisaje comienza a asumir la falta de profundidad y de este modo se adentra paulatinamente en las reglas de la nueva perspectiva. Repara en la presencia ubicua, liviana y uniformadora del tamiz blanco que engulle la tercera dimensión, de la gasa interminable que vela los colores y las texturas y que sólo de tanto en tanto le permite ver más allá de sí, lateralmente, cuando su avance es interrumpido por un semáforo o por la necesidad de tomar aliento. Entonces logra ver los edificios que dan al río, superficies despintadas entre islas de óxido y grafiti; viejos almacenes sobre los que informa más el punzante olor que la noción de las dimensiones y las formas, negada por un espacio empeñado en que el ojo no termine de ver. De vez en cuando, al volver la cabeza hacia el otro lado, en dirección a la ciudad, el recién llegado percibe los ocres, los mostazas, la gama completa de grises, sólo distinguibles en la medida en que se diferencian del blanco circundante. En el cruce siguiente, mientras alguien saca un mapa y él mismo deja la maleta sobre el suelo, el observador atisba fachadas planas de colores planos, cables, alguna torre, y justo entonces frota brevemente la mano brevemente libre, que encuentra dolorida y mojada. Aunque al aumentar la humedad, el caminante levante la vista para escrutar el cielo, asumirá que no puede pronosticar si va a llover, y acto seguido se preguntará qué importancia puede tener que llueva cuando uno se halla en plena nube, calado y ciego. En ese momento se siente atrapado de manera inevitable en una tela de araña, percibe como nunca el tacto de la urdimbre pegajosa que le sostiene y finalmente el observador toma conciencia de que contempla el paisaje a través de telarañas superpuestas.
A los ojos de Celia, la cortina blanca que les rodea se parece más a una membrana que a una red. El tejido orgánico de la araña se torna cada vez más tupido hasta conformar el cañamazo que ahora ellos atraviesan. Caminar por Lisboa le ha hecho sentirse como un insecto que repentinamente hubiera vencido la tensión superficial del agua sobre la que flotaba.
Para Ricardo, la panorámica anegada por la niebla es una imagen que conviene guardar en la memoria en previsión del cambio de las condiciones y también un factor decisivo para elegir película y filtro. Sin darse cuenta empieza a silbar.

(Reina Blanca, pp. 14-15)

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A pares: Inmersiones posibles (crítica de libros)

Diciembre 31st, 2009

Leo a la vez (o casi) dos libros sobre aprendizaje/enseñanza, ambos escritos por norteamericanos cincuentones.
Uno se llama “Si quieres, puedes” y lo firma Richard Vaughan, profesor de inglés y director de varias empresas dedicadas a la enseñanza del inglés en España (Aprende inglés TV, Vaughan Town, Radio Vaughan). El otro libro tiene por título “Inmersión total”, expone un nuevo enfoque para la natación y lo firman Terry Laughlin y John Delves.
Ambos libros están bien escritos y son recomendables en sus campos respectivos. Estos títulos comparten tres rasgos fundamentales: el afán numérico de los norteamericanos (siempre hay horas dedicadas a algo, número de brazadas, número de largos), un enfoque pop (hay que dirigirse a la mayoría, ser claro; adoptar un lenguaje que todos entiendan) y luego un cierto compromiso con el descubrimiento propio. Es como si pensaran, vale, tengo que ser entendible y persuasivo, tengo que seducir, pero no a costa de decir cosas falsas o de hacer propuestas que no funcionen. Ambos tienen algo de iluminados en el buen sentido (un anglosajón hablaría de “inspiring approach” o incluso “inspiring author”).

En “Si quieres, puedes” el aspecto ‘pop‘ se combina con una llamada a la disciplina. El punto ‘pop’ hace que incluya ilustraciones, ejemplos y que se esfuerce en muchos momentos por convencer (la persuasión de Vaughan es audiovisual) y que introduzca unos poemas en español francamente malos pero eficaces a su manera (leemos a un mal poeta desde el punto literario pero a un hablante no nativo muy capaz). La vocación marcial de Vaughan, combinada con un afán de contabilizar horas dedicadas a vocabulario, horas dedicadas a gramática; sus propias horas dedicadas a preparar material didáctico, ese elogio de la disciplina aflora con mucha frecuencia en forma de llamada a repetir estructuras gramaticales.
Vaughan sostiene que el aprendizaje de un segundo idioma a partir de los 6 años exige una inversión en tiempo, dinero y energía muy importante, en torno a las 3000 horas o los 30.000 euros (en una combinación de tiempo y esfuerzo). En definitiva, como una licenciatura en una universidad privada.
Las enseñanzas básicas de Vaughan se resumen en que es prioritario desarrollar el oído para poder entenderlo todo a la primera, dedicar muchas horas a la gramática básica (memorizar estructuras y repetirlas; que la gramática nos sirva de soporte y no de obstáculo), y hablar en inglés todo lo posible, uno solo, a una amiga imaginaria que vive en nuestro cuarto, a un copiloto invisible que nos acompaña cuando vamos en coche, leer en voz alta todo tipo de textos… y fundamental, perder el miedo al ridículo, ya que el secreto está en practicar sin parar.
Curiosamente Vaughan desaconseja vivamente leer buena literatura o literatura clásica en inglés como forma de mejorar el vocabulario, porque considera que es contraproducente, ya que la mayoría del vocabulario y las estructuras empleadas no tienen nada que ver con el inglés hablado contemporáneo. Aconseja vivamente sin embargo leer best sellers en inglés: libros que “enganchen”, cuya trama se pueda seguir por más que haya palabras que no se entiendan y que emplean los términos y la gramática más frecuentes (he aquí de nuevo el enfoque pop).

Laughlin, que ha elegido un título tomado de los cursos de idiomas (Inmersión total), expone al lector su descubrimiento de una forma de nadar que remeda las características hidrodinámicas de peces y barcos. A grandes rasgos, lo que sostiene Laughlin es que hay que nadar estirados para formar una figura delgada y larga, aprovechar la flotabilidad de la “boya” de los pulmones y estar el máximo tiempo posible sobre los costados ya que deslizan mejor y oponen menor resistencia al agua (“nadar a través de un agujero” es la metáfora que utiliza). Los brazos sólo “agarran” y no tiran, ya que el tirón parte de los músculos más fuertes del cuerpo: glúteos y músculos de las caderas en lugar de estar originado por los “débiles” músculos de los hombros. Las teorías (o el descubrimiento) de Laughlin se parecen mucho a las de la Técnica Alexander, pero en ellas hay un esfuerzo visible por volverse empíricas, explicables, medibles.
Así, también la IT (Inmersión Total; TI en sus siglas inglesas) es consciente de que los malos hábitos son persistentes, pero en lugar de abordarlos indirectamente como en la TA (“hay que dejar de hacer lo incorrecto para que lo correcto suceda”, dice F. M. Alexander respecto a su técnica de inhibición o parada) descompone o deconstruye las técnicas de crol en una serie de ejercicios que están lo bastante alejados de la forma de nadar en sí para no convocar los viejos hábitos de natación (cabeza levantada, piernas tensas que no paran de batir, cuerpo mal alineado y que no flota bien).

Otro elemento esencial de la natación de Laughlin es mantener el juego de los brazos en el cuadrante superior del cuerpo el máximo tiempo posible y ya en un orden de cosas más amplio el trabajo de la percepción sensorial: el monitor de natación sostiene que nadar (bien) tiene más que ver con mantener una buena forma (gracias a la orientación que proporciona un sistema nervioso “bien engrasado”) que con estar en buena forma. En definitiva, el estilo de natación que defiende busca la fluidez y no el esfuerzo.
Y la fluidez con el inglés según Vaughan pasa indefectiblemente por el esfuerzo.

Ficha completa:

Inmersión Total. Un método revolucionario para nadar mejor, más rápido y más fácilmente. Terry Laughlin y John Delves. Traducción Laura López Bonilla. 326 pgs. Paidotribo. 2008, Barcelona.
Si quieres, puedes. Richard Vaughan. 254 pgs. Editorial Libros libres. 2009, Madrid.

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Lo que hay en una palabra

Septiembre 6th, 2009

El instrumento de trabajo del escritor, el periodista y el traductor es el lenguaje, de igual modo que para el pintor lo son las pinturas y el lienzo. A veces resulta difícil reparar en la relevancia de cada palabra por sí misma. Los tres casos siguientes, tomados del mundo real, se proponen ilustrar esta importancia de forma visible.

El primero de los casos es el de las diferentes formas de referirse a la gripe A. Cuando hace meses saltó la alarma con los primeros casos en México, las denominaciones más comunes eran eran “peste porcina y también gripe porcina” (swine flu), términos que suscitaron cierta alarma respecto al consumo de carne de cerdo (y que muchos ganaderos temieron abriera paso a una secuela de “las vacas locas”) y que al poco tiempo fue sustituido por el mucho más neutro término “Gripe A”. En el imaginario colectivo, esta variedad de gripe cada vez arrastra menos ecos de “porcina” y cada vez suena más a gripe.

Metro de Madrid cambió hace unos meses la forma de dirigirse a los usuarios de su red metropolitana. El término “viajeros“, usado durante décadas, fue sustituido por “clientes” y desde entonces, la mayor parte de las veces los mensajes de megafonía (muy habituales últimamente por las muchas obras e interrupciones de líneas) vienen encabezados por un “Atención señores clientes”. Es evidente que tal cambio no es casual y que muy al contrario obedece a un cambio de mentalidad: si el viajero/usuario del sistema metropolitano de transportes es un cliente, su satisfacción es un factor fundamental y también lo será la calidad, pero al mismo tiempo también se convierten en cruciales cuestiones como la rentabilidad y el beneficio. (En otras palabras, quizá esta mera palabra “clientes” anuncia una cercana privatización del servicio de Metro madrileño).

Algo muy semejante viene ocurriendo en las universidades públicas españolas: cada vez se contempla más al alumno (y a sus padres, que son quienes pagan la matrícula) como un cliente cuya satisfacción es importante y también como una fuente de ingresos. En el caso de estos centros docentes, el cambio de mentalidad es evidente en el enfoque de los planes de estudio y en las formas de gestión.

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El currículum de Faulkner según él mismo

Julio 9th, 2009

El director de la revista Forum pidió a William Faulkner un currículum antes de publicar su relato “A Rose for Emily”. En aquel tiempo el escritor ya había publicado “El ruido y la furia” y era conocido. No muy dado a hablar de sí mismo y posiblemente irritado por ser tratado como un principiante, envió lo que viene a continuación.

“(Primeros de 1930) Al director.

Nacido macho y soltero a temprana edad en Mississippi. Dejó la escuela al cabo de cinco años en el séptimo grado. Consiguió empleo en el banco del abuelo y aprendió el valor medicinal de su licor. El abuelo creyó que lo había hecho el conserje. Éste fue tratado severamente. Vino la guerra. Le gustó el uniforme británico. Se alistó a la comisión RFC, como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Continuó como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Desistió. Costó 84,30 dólares al gobierno británico. Dijo el rey: ‘bien hecho’. Regresó a Mississippi. La familia le consiguió un empleo: administrador de correos. Dimitido por acuerdo mutuo por parte de dos inspectores; acusado de arrojar todo el correo recibido a la basura. Nunca se comprobó cómo dispuso del correo saliente. Los inspectores se llevaron un chasco. Cobró 700 dolares. Marchó a Europa. Conoció a un hombre llamado Sherwood Anderson. Dijo: ‘¿Por qué no escribir novelas? A lo mejor no tengo que trabajar’. Lo consiguió. “La paga de los soldados”. Lo consiguió. “Mosquitos”. Lo consiguió. “El ruido y la furia”. Lo consiguió. “Santuario”, que aparecerá el año próximo. Actualmente vuela de nuevo. 32 años de edad. Posee una máquina de escribir que maneja él mismo”.

“Cartas escogidas” de William Faulkner, citado en la p. 45 de “La biblioteca ideal” de la editorial Planeta (Barcelona, 1993).

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Pájaro a pájaro: un libro para escritores

Julio 4th, 2009

Ha caído en mis manos un libro magnífico sobre escritura creativa del que no había oído hablar ni había leído reseña alguna. Se titula “Pájaro a pájaro. Algunas instrucciones para escribir y para la vida” y lo ha escrito Anne Lamott, una escritora norteamericana a la que no conocía. Tampoco conocía la editorial, Ilustrae, pero a partir de ahora le seguiré la pista. (Leyendo la sección Quiénes somos, he visto que el grupo editorial incluye entre otros a David Cantolla, director de Pocoyo… una serie de dibujos con mucho encanto).

El libro es realmente divertido. En él la autora va desgranando sus experiencias como escritora y profesora en talleres de escritura además de consejos muy prácticos. Por cierto, la traducción, de David Rutte, es muy buena, con hallazgos como Radio Malaonda, denominación para la voz interior del autor que no cesa de repetir sus deficiencias y defectos; ignoro la expresión utilizada en el original, pero en español una radio llamada Malaonda tiene el doble de gracia, por aquello de las ondas radiofónicas. “Pájaro a pájaro”, además de sincero, divertido y útil transmite entusiasmo sobre la escritura.

El índice permite hacerse una idea del contenido del libro:

Primera parte: escribir
1. Puesta en marcha
2. Tareas breves
3. Primeros borradores de mierda
4. Perfeccionismo
5. Almuerzos escolares
6. Polaroids
7. Personajes
8. Trama
9. Diálogos
10. Escenografía
11. Falsos comienzos
12. Estructura de la trama
13. ¿Cómo sabes cuándo has acabado?

Segunda parte: la actitud al escribir
14. Mira a tu alrededor
15. La cuestión moral
16. Brécoles
17. Radio Malaonda
18. Celos

Tercera parte: ayudas para el camino
19. Fichas
20. Hacer llamadas
21. Grupos de escritura
22. Alguien que lea tus primeros borradores
23. Cartas
24. El bloqueo del escritor

Cuarta parte: sobre la publicación y otras razones para escribir
25. Escribir es un regalo
26. Encontrar tu voz
27. Dar
28. Ser publicado

Quinta parte
29. La última lección

Ficha del libro
Titulo original: Bird by bird; 1994
Traducción de David Rutte para Comunicando Translations
ISBN 978-84-936148-4-3
200 pgs.

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