La noche de Gulliver (novela) - fragmento 2

Febrero 20th, 2010

A continuación reproduzco el capítulo 15 de mi novela “La noche de Gulliver” publicada en 2000 y ganadora del premio de Novela Corta Castillo-Puche.

Capítulo 15 - Agua

Cuando el agua alcanza la mitad de la bañera, ella cierra la puerta, reservándose para sí el vapor fragante y el rumor del líquido que cae. La efervescencia y el calor húmedo han creado un ambiente de gruta con manantial subterráneo. Se descalza, y al posar las plantas, el tacto del gres le parece cálido.
Ricardo se desviste con rapidez y entra en la bañera. Abre la ducha, que sale fría y a presión y salpica el suelo.
Se quita despacio la blusa y se sienta sobre el borde de la bañera. Mete la mano en la espuma, agacha la cabeza para oler detenidamente el aroma del gel. Cierra el grifo y sólo entonces acaba de desnudarse. Deja la ropa sobre la banqueta y de vuelta a la bañera evita mirarse en el espejo.
El se aparta rápidamente del chorro, se asegura de haber abierto el agua caliente, y pone la mano con la palma hacia arriba.
El abrazo del agua tibia compensa el frío y la desnudez que apenas ha empezado a sentir. Extiende su cuerpo sin posarlo sobre el fondo.
Enseguida se vuelve a colocar bajo el haz blanco. En cuanto asciende el vapor, alarga la mano hasta la pastilla de jabón y comienza a frotarse con energía mientras canturrea.
Sube y baja despacio las piernas, concentrada en cómo a pesar de la leve resistencia del agua ésta hace más ligeros sus movimientos, en la facilidad con la que desaloja los espacios que ella paulatinamente ocupa, el modo en que el líquido llena los vacíos que genera su cuerpo.
Deja la pastilla. Abre el frasco del champú y lo vierte sobre los dedos. Se aclara rápidamente.
Observa la superficie del agua, cubierta de espuma, en la que sobresalen las rodillas y los pies, y piensa que la cuestión no es tanto esconderse como ser contenida. Se desliza hacia el fondo hasta sumergir completamente la cabeza.
Sale de la bañera. Frente al espejo comprueba que no le han quedado restos de jabón. Tengo que tomar el sol, se dice mientras coge la toalla.

(Agua, pp 51-52).

La noche de Gulliver (novela) - fragmento 1

Febrero 19th, 2010

Fragmento de mi novela “La noche de Gulliver” publicada en 2000, premio Castillo-Puche de novela corta

Capítulo 2 - Reina Blanca

La Lisboa que encuentran al salir de la estación es niebla, una densa cortina blanca que lo invade todo. También es un olor mate, del que llega sólo el eco y no el aroma que lo ha creado, como el sonido sordo del oleaje en medio de la noche. Cuando se enfrenta al entorno, la mirada parece propia de ojos que aún no se hubieran despertado. Congelado por la bruma, el paisaje es un paisaje de ensueño, la panorámica de un mundo todavía por construir, o la imagen de un universo que empieza a desintegrarse. El observador no iniciado siente la tentación ingenua de frotarse los ojos, considerando los contornos borrosos una consecuencia de su forma de mirar y, no, como descubrirá más tarde, un efecto del propio espacio. Aquella mirada que, pese a las primeras dificultades, persiste en la observación del paisaje comienza a asumir la falta de profundidad y de este modo se adentra paulatinamente en las reglas de la nueva perspectiva. Repara en la presencia ubicua, liviana y uniformadora del tamiz blanco que engulle la tercera dimensión, de la gasa interminable que vela los colores y las texturas y que sólo de tanto en tanto le permite ver más allá de sí, lateralmente, cuando su avance es interrumpido por un semáforo o por la necesidad de tomar aliento. Entonces logra ver los edificios que dan al río, superficies despintadas entre islas de óxido y grafiti; viejos almacenes sobre los que informa más el punzante olor que la noción de las dimensiones y las formas, negada por un espacio empeñado en que el ojo no termine de ver. De vez en cuando, al volver la cabeza hacia el otro lado, en dirección a la ciudad, el recién llegado percibe los ocres, los mostazas, la gama completa de grises, sólo distinguibles en la medida en que se diferencian del blanco circundante. En el cruce siguiente, mientras alguien saca un mapa y él mismo deja la maleta sobre el suelo, el observador atisba fachadas planas de colores planos, cables, alguna torre, y justo entonces frota brevemente la mano brevemente libre, que encuentra dolorida y mojada. Aunque al aumentar la humedad, el caminante levante la vista para escrutar el cielo, asumirá que no puede pronosticar si va a llover, y acto seguido se preguntará qué importancia puede tener que llueva cuando uno se halla en plena nube, calado y ciego. En ese momento se siente atrapado de manera inevitable en una tela de araña, percibe como nunca el tacto de la urdimbre pegajosa que le sostiene y finalmente el observador toma conciencia de que contempla el paisaje a través de telarañas superpuestas.
A los ojos de Celia, la cortina blanca que les rodea se parece más a una membrana que a una red. El tejido orgánico de la araña se torna cada vez más tupido hasta conformar el cañamazo que ahora ellos atraviesan. Caminar por Lisboa le ha hecho sentirse como un insecto que repentinamente hubiera vencido la tensión superficial del agua sobre la que flotaba.
Para Ricardo, la panorámica anegada por la niebla es una imagen que conviene guardar en la memoria en previsión del cambio de las condiciones y también un factor decisivo para elegir película y filtro. Sin darse cuenta empieza a silbar.

(Reina Blanca, pp. 14-15)

A pares: Inmersiones posibles (crítica de libros)

Diciembre 31st, 2009

Leo a la vez (o casi) dos libros sobre aprendizaje/enseñanza, ambos escritos por norteamericanos cincuentones.
Uno se llama “Si quieres, puedes” y lo firma Richard Vaughan, profesor de inglés y director de varias empresas dedicadas a la enseñanza del inglés en España (Aprende inglés TV, Vaughan Town, Radio Vaughan). El otro libro tiene por título “Inmersión total”, expone un nuevo enfoque para la natación y lo firman Terry Laughlin y John Delves.
Ambos libros están bien escritos y son recomendables en sus campos respectivos. Estos títulos comparten tres rasgos fundamentales: el afán numérico de los norteamericanos (siempre hay horas dedicadas a algo, número de brazadas, número de largos), un enfoque pop (hay que dirigirse a la mayoría, ser claro; adoptar un lenguaje que todos entiendan) y luego un cierto compromiso con el descubrimiento propio. Es como si pensaran, vale, tengo que ser entendible y persuasivo, tengo que seducir, pero no a costa de decir cosas falsas o de hacer propuestas que no funcionen. Ambos tienen algo de iluminados en el buen sentido (un anglosajón hablaría de “inspiring approach” o incluso “inspiring author”).

En “Si quieres, puedes” el aspecto ‘pop‘ se combina con una llamada a la disciplina. El punto ‘pop’ hace que incluya ilustraciones, ejemplos y que se esfuerce en muchos momentos por convencer (la persuasión de Vaughan es audiovisual) y que introduzca unos poemas en español francamente malos pero eficaces a su manera (leemos a un mal poeta desde el punto literario pero a un hablante no nativo muy capaz). La vocación marcial de Vaughan, combinada con un afán de contabilizar horas dedicadas a vocabulario, horas dedicadas a gramática; sus propias horas dedicadas a preparar material didáctico, ese elogio de la disciplina aflora con mucha frecuencia en forma de llamada a repetir estructuras gramaticales.
Vaughan sostiene que el aprendizaje de un segundo idioma a partir de los 6 años exige una inversión en tiempo, dinero y energía muy importante, en torno a las 3000 horas o los 30.000 euros (en una combinación de tiempo y esfuerzo). En definitiva, como una licenciatura en una universidad privada.
Las enseñanzas básicas de Vaughan se resumen en que es prioritario desarrollar el oído para poder entenderlo todo a la primera, dedicar muchas horas a la gramática básica (memorizar estructuras y repetirlas; que la gramática nos sirva de soporte y no de obstáculo), y hablar en inglés todo lo posible, uno solo, a una amiga imaginaria que vive en nuestro cuarto, a un copiloto invisible que nos acompaña cuando vamos en coche, leer en voz alta todo tipo de textos… y fundamental, perder el miedo al ridículo, ya que el secreto está en practicar sin parar.
Curiosamente Vaughan desaconseja vivamente leer buena literatura o literatura clásica en inglés como forma de mejorar el vocabulario, porque considera que es contraproducente, ya que la mayoría del vocabulario y las estructuras empleadas no tienen nada que ver con el inglés hablado contemporáneo. Aconseja vivamente sin embargo leer best sellers en inglés: libros que “enganchen”, cuya trama se pueda seguir por más que haya palabras que no se entiendan y que emplean los términos y la gramática más frecuentes (he aquí de nuevo el enfoque pop).

Laughlin, que ha elegido un título tomado de los cursos de idiomas (Inmersión total), expone al lector su descubrimiento de una forma de nadar que remeda las características hidrodinámicas de peces y barcos. A grandes rasgos, lo que sostiene Laughlin es que hay que nadar estirados para formar una figura delgada y larga, aprovechar la flotabilidad de la “boya” de los pulmones y estar el máximo tiempo posible sobre los costados ya que deslizan mejor y oponen menor resistencia al agua (“nadar a través de un agujero” es la metáfora que utiliza). Los brazos sólo “agarran” y no tiran, ya que el tirón parte de los músculos más fuertes del cuerpo: glúteos y músculos de las caderas en lugar de estar originado por los “débiles” músculos de los hombros. Las teorías (o el descubrimiento) de Laughlin se parecen mucho a las de la Técnica Alexander, pero en ellas hay un esfuerzo visible por volverse empíricas, explicables, medibles.
Así, también la IT (Inmersión Total; TI en sus siglas inglesas) es consciente de que los malos hábitos son persistentes, pero en lugar de abordarlos indirectamente como en la TA (“hay que dejar de hacer lo incorrecto para que lo correcto suceda”, dice F. M. Alexander respecto a su técnica de inhibición o parada) descompone o deconstruye las técnicas de crol en una serie de ejercicios que están lo bastante alejados de la forma de nadar en sí para no convocar los viejos hábitos de natación (cabeza levantada, piernas tensas que no paran de batir, cuerpo mal alineado y que no flota bien).

Otro elemento esencial de la natación de Laughlin es mantener el juego de los brazos en el cuadrante superior del cuerpo el máximo tiempo posible y ya en un orden de cosas más amplio el trabajo de la percepción sensorial: el monitor de natación sostiene que nadar (bien) tiene más que ver con mantener una buena forma (gracias a la orientación que proporciona un sistema nervioso “bien engrasado”) que con estar en buena forma. En definitiva, el estilo de natación que defiende busca la fluidez y no el esfuerzo.
Y la fluidez con el inglés según Vaughan pasa indefectiblemente por el esfuerzo.

Ficha completa:

Inmersión Total. Un método revolucionario para nadar mejor, más rápido y más fácilmente. Terry Laughlin y John Delves. Traducción Laura López Bonilla. 326 pgs. Paidotribo. 2008, Barcelona.
Si quieres, puedes. Richard Vaughan. 254 pgs. Editorial Libros libres. 2009, Madrid.

Lo que hay en una palabra

Septiembre 6th, 2009

El instrumento de trabajo del escritor, el periodista y el traductor es el lenguaje, de igual modo que para el pintor lo son las pinturas y el lienzo. A veces resulta difícil reparar en la relevancia de cada palabra por sí misma. Los tres casos siguientes, tomados del mundo real, se proponen ilustrar esta importancia de forma visible.

El primero de los casos es el de las diferentes formas de referirse a la gripe A. Cuando hace meses saltó la alarma con los primeros casos en México, las denominaciones más comunes eran eran “peste porcina y también gripe porcina” (swine flu), términos que suscitaron cierta alarma respecto al consumo de carne de cerdo (y que muchos ganaderos temieron abriera paso a una secuela de “las vacas locas”) y que al poco tiempo fue sustituido por el mucho más neutro término “Gripe A”. En el imaginario colectivo, esta variedad de gripe cada vez arrastra menos ecos de “porcina” y cada vez suena más a gripe.

Metro de Madrid cambió hace unos meses la forma de dirigirse a los usuarios de su red metropolitana. El término “viajeros“, usado durante décadas, fue sustituido por “clientes” y desde entonces, la mayor parte de las veces los mensajes de megafonía (muy habituales últimamente por las muchas obras e interrupciones de líneas) vienen encabezados por un “Atención señores clientes”. Es evidente que tal cambio no es casual y que muy al contrario obedece a un cambio de mentalidad: si el viajero/usuario del sistema metropolitano de transportes es un cliente, su satisfacción es un factor fundamental y también lo será la calidad, pero al mismo tiempo también se convierten en cruciales cuestiones como la rentabilidad y el beneficio. (En otras palabras, quizá esta mera palabra “clientes” anuncia una cercana privatización del servicio de Metro madrileño).

Algo muy semejante viene ocurriendo en las universidades públicas españolas: cada vez se contempla más al alumno (y a sus padres, que son quienes pagan la matrícula) como un cliente cuya satisfacción es importante y también como una fuente de ingresos. En el caso de estos centros docentes, el cambio de mentalidad es evidente en el enfoque de los planes de estudio y en las formas de gestión.

El currículum de Faulkner según él mismo

Julio 9th, 2009

El director de la revista Forum pidió a William Faulkner un currículum antes de publicar su relato “A Rose for Emily”. En aquel tiempo el escritor ya había publicado “El ruido y la furia” y era conocido. No muy dado a hablar de sí mismo y posiblemente irritado por ser tratado como un principiante, envió lo que viene a continuación.

“(Primeros de 1930) Al director.

Nacido macho y soltero a temprana edad en Mississippi. Dejó la escuela al cabo de cinco años en el séptimo grado. Consiguió empleo en el banco del abuelo y aprendió el valor medicinal de su licor. El abuelo creyó que lo había hecho el conserje. Éste fue tratado severamente. Vino la guerra. Le gustó el uniforme británico. Se alistó a la comisión RFC, como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Continuó como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Desistió. Costó 84,30 dólares al gobierno británico. Dijo el rey: ‘bien hecho’. Regresó a Mississippi. La familia le consiguió un empleo: administrador de correos. Dimitido por acuerdo mutuo por parte de dos inspectores; acusado de arrojar todo el correo recibido a la basura. Nunca se comprobó cómo dispuso del correo saliente. Los inspectores se llevaron un chasco. Cobró 700 dolares. Marchó a Europa. Conoció a un hombre llamado Sherwood Anderson. Dijo: ‘¿Por qué no escribir novelas? A lo mejor no tengo que trabajar’. Lo consiguió. “La paga de los soldados”. Lo consiguió. “Mosquitos”. Lo consiguió. “El ruido y la furia”. Lo consiguió. “Santuario”, que aparecerá el año próximo. Actualmente vuela de nuevo. 32 años de edad. Posee una máquina de escribir que maneja él mismo”.

“Cartas escogidas” de William Faulkner, citado en la p. 45 de “La biblioteca ideal” de la editorial Planeta (Barcelona, 1993).

Pájaro a pájaro: un libro para escritores

Julio 4th, 2009

Ha caído en mis manos un libro magnífico sobre escritura creativa del que no había oído hablar ni había leído reseña alguna. Se titula “Pájaro a pájaro. Algunas instrucciones para escribir y para la vida” y lo ha escrito Anne Lamott, una escritora norteamericana a la que no conocía. Tampoco conocía la editorial, Ilustrae, pero a partir de ahora le seguiré la pista. (Leyendo la sección Quiénes somos, he visto que el grupo editorial incluye entre otros a David Cantolla, director de Pocoyo… una serie de dibujos con mucho encanto).

El libro es realmente divertido. En él la autora va desgranando sus experiencias como escritora y profesora en talleres de escritura además de consejos muy prácticos. Por cierto, la traducción, de David Rutte, es muy buena, con hallazgos como Radio Malaonda, denominación para la voz interior del autor que no cesa de repetir sus deficiencias y defectos; ignoro la expresión utilizada en el original, pero en español una radio llamada Malaonda tiene el doble de gracia, por aquello de las ondas radiofónicas. “Pájaro a pájaro”, además de sincero, divertido y útil transmite entusiasmo sobre la escritura.

El índice permite hacerse una idea del contenido del libro:

Primera parte: escribir
1. Puesta en marcha
2. Tareas breves
3. Primeros borradores de mierda
4. Perfeccionismo
5. Almuerzos escolares
6. Polaroids
7. Personajes
8. Trama
9. Diálogos
10. Escenografía
11. Falsos comienzos
12. Estructura de la trama
13. ¿Cómo sabes cuándo has acabado?

Segunda parte: la actitud al escribir
14. Mira a tu alrededor
15. La cuestión moral
16. Brécoles
17. Radio Malaonda
18. Celos

Tercera parte: ayudas para el camino
19. Fichas
20. Hacer llamadas
21. Grupos de escritura
22. Alguien que lea tus primeros borradores
23. Cartas
24. El bloqueo del escritor

Cuarta parte: sobre la publicación y otras razones para escribir
25. Escribir es un regalo
26. Encontrar tu voz
27. Dar
28. Ser publicado

Quinta parte
29. La última lección

Ficha del libro
Titulo original: Bird by bird; 1994
Traducción de David Rutte para Comunicando Translations
ISBN 978-84-936148-4-3
200 pgs.

“El sueño de Jeremy” de Carole Matthews

Julio 3rd, 2009

Acaba de publicarse mi traducción de la novela de la escritora británica Carole Matthews “The Difference a Day Makes”. La versión española se titula “El sueño de Jeremy”, por dos razones fundamentales: en castellano, la expresión “la diferencia que supone un día” es extraña y por otra parte, en la novela en realidad los cambios importantes no se reducen a un día, sino a un proceso gradual. En realidad, la protagonista se ve de repente viviendo el sueño de su marido, Jeremy, justo antes de que éste muera.

Sinopsis (contraportada del libro)

“Amy y Jeremy llevan una fastuosa vida de jóvenes ejecutivos de televisión. Viven en una lujosa casa de Notting Hill, y sus hijos se educan en uno de los mejores colegios de Londres. Todo da un vuelco el día en que a Jeremy le detectan un problema cardiaco y deciden cambiar su estresante vida en la urbe por una bucólica existencia en un pueblecito de York. Pero Jeremy muere y Amy se encuentra sin trabajo y con una casa que no puede mantener. De vuelta a Londres, Amy descubre que ya no está dispuesta a aguantar jefes ni a pagar alquileres desorbitados. En el campo, un apuesto veterinario la espera”.

“Un cuento dulce y conmovedor sobre el amor verdadero, la auténtica amistad y la vida real. Ten a mano un paquete de kleenex”. Heat

“Una buena dosis de carcajadas y sorpresas” Chicago Sun-Times

Editado por Punto de Lectura.

Autora Carole Matthews
Título original: The Difference a Day Makes
Diseño de cubierta: María Pérez-Aguilera
ISBN 978-84-663-2292-8
Primera edición: junio 2009.
PVP 6 €

XIII PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2009)

Junio 2nd, 2009

Bases de la XIII edición PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2009)

Primera. Podrán presentarse a este premio todos aquellos autores que lo deseen y cumplan los requisitos que se expresan en la convocatoria.

Segunda. Los relatos deberán estar escritos en español, tener más de 5 páginas y menos de 12, con treinta líneas por folio en letra Times New Roman cuerpo 12. Los originales se presentarán en hojas DIN A 4 de color blanco, numeradas y sin grapar. Se añadirá una primera hoja en la que constará el título del relato y el seudónimo utilizado por el autor.

Tercera. El original se entregará en sobre cerrado de tamaño folio de color blanco, en cuyo exterior no se escribirá nada. Dentro del sobre, se incluirá otro sobre pequeño de color blanco que contendrá una hoja con el título del relato, el seudónimo y el nombre del autor.

Cuarta. A fin de facilitar la participación en el concurso de autores no residentes en Madrid, los cuentos se entregarán también en CD formato Word. Los participantes no residentes en Madrid pueden enviar su cuento por correo a Javier Gallego, Libertad, 7, 4º Izda, 28004 Madrid, así como a la dirección de email javierdemier@gmail.com en la fecha indicada.

Quinta. Cada participante aportará 25 € en el momento de la entrega del original. Esta cantidad constituirá la dotación del premio. Aquellos que no residan en Madrid, podrán enviar un talón por correo a la dirección expresada en la base anterior o bien hacerlo efectivo en el acto de la proclamación del vencedor.

Sexta. Los originales se entregarán el día 20 de junio de 2009 en el bar La Feúcha, Calatrava, 14 Metro Latina/Puerta de Toledo (Madrid) www.lafeucha.com a partir de las 21:30.

Séptima. Las copias se entregarán a los participantes el día 26 de junio de 2009 en el mismo lugar.

Octava. Este premio se caracteriza porque el jurado está formado por todos los participantes. Ninguna otra persona será admitida como jurado, a salvo de lo expresado más adelante Cada participante votará dos relatos, entre los que no podrá figurar el suyo, a los que otorgará 2 y 1 puntos respectivamente según el orden de preferencia. La votación deberá ser firmada con el nombre de la persona que vota y el seudónimo utilizado en la presentación de su relato.

Novena. Cada participante, si lo desea, podrá nombrar a una persona que actúe como jurado popular, que emitirá su voto según las mismas normas que las establecidas en la base Octava, sin poder elegir el cuento de quien le ha designado. Esta votación tendrá valor informativo y no será vinculante excepto en el caso de producirse un empate en el cómputo final, en cuyo caso se sumarán los votos otorgados por el jurado popular a los cuentos que hayan resultado ganadores.

Décima. La puntuación se entregará en sobre cerrado el día 4 de julio de 2009, en el curso de una fiesta celebrada en la calle Libertad, 7 4º Izda. En este día, será proclamado vencedor el cuento que haya recibido más votos según lo establecido en la base anterior.

Undécima. La participación en este concurso supone la aceptación de estas normas.

En Madrid a veinte de abril de dos mil nueve.

Javier de Mier

Consejos y notas sobre cuentos

Mayo 8th, 2009

Ya está convocado el concurso de cuentos Javier de Mier (tema libre; más de 5 páginas y menos de 12; día 20 de junio de 2009; publicaré bases completas en breve) que ya va por la XIII edición, así que es buen momento para ponerse a escribir.

A continuación reproduzco reflexiones y consejos sobre la escritura de relatos de dos autores españoles en activo que poseen enfoques muy distintos, con el fin de ilustrar dos de las posturas más comunes en el ámbito de la escritura. En cierto modo supongo que estas reflexiones son aplicables a toda actividad creativa e incluso a labores de investigación en el terreno de las humanidades y las ciencias sociales.

Francisco Javier Sánchez

-Escribir sobre cosas que te importen.
-Escribir el relato en 3 ó 4 días.
-Cada vez que te sientes, trabajar una escena. Tratar de terminarla.
-Dejarlo reposar y ver si hay hilos, continuidades temáticas.
-Dar sentido a los objetos.
-Que los personajes hablen.
-Que cada frase dé información.
-Tener presente que el punto de vista ya es un contenido (los escritores enseñan a mirar).

Consejos de Javier Arriero Retamar

Sigue adelante. Observa. Obsérvalo todo.
Te llegará una idea como un regalo envuelto en papel de celofán y no sabrás qué contiene exactamente dentro, luego la irás desenvolviendo, porque sobre ella vas a escribir un relato, y empezarás a darle vueltas, y a buscar qué te ha atraído, qué quieres contar, luego quién puede contarlo, luego cómo necesita ser contado, y te sentarás ante el ordenador, y en dos horas la tendrás, y la leerás una semana después, y verás los cabos sueltos, y pensarás un poco más sobre ella.

Y una vez que tengas ese hábito de pensamiento, ya no vas a poder parar. Y si todavía no se te ocurre nada no te preocupes, porque una vez tienes la técnica y el talento, sólo con observar y pensar te va a salir solo. No te presiones. Lo que tengas que contar no te quedará más remedio que contarlo. A lo único que te puedes forzar es a cosas que en realidad no te interesan, con tal de escribir. Es importante evitar quedarse paralizado por la autoexigencia, tipo “o la perfección o la nada”, o “como Faulkner ya lo ha dicho todo, para qué abrir la boca”. Para poder escribir que superar esa fase y seguir adelante.
Así que relájate, mantén la intención, y el resto vendrá solo cuando esté preparado para venir.

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Diez consejos para aprender un idioma

Abril 26th, 2009

Tras estudiar idiomas durante mucho tiempo, impartir clases de francés y español y preparar y editar cursos multimedia de inglés me gustaría resumir algunas de las cosas que me parecen fundamentales en el proceso de aprendizaje de un idioma extranjero.

1. Divide en tareas: listening, speaking, reading y writing y piensa qué puedes hacer para mejorar cada habilidad y conviértelo en un hábito. Sé realista en las metas y constante en la ejecución.
2. Busca un buen centro o un buen profesor.
3. Viaja al país de origen y pasa algún tiempo allí.
4. Practica todos los días un poco.
5. Si tienes un nivel intermedio, cómprate un diccionario monolingüe para acostumbrarte a pensar en inglés.
6. Toma nota de nuevas palabras dentro de frases. De nada sirve conocer el significado de un término si no sabes cómo usarlo. Al formar frases con la nueva palabra afianzas tu gramática y tu sintaxis y te ayudas a fijar el término en la memoria.
7. Anota las palabras nuevas ordenándolas por temas, por ejemplo, verbos de movimiento, adjetivos para describir a personas, nombres, términos económicos… Haz mapas conceptuales y esquemas para agruparlos. Sírvete de colores o de dibujos para identificar cada grupo y recordarlo con más facilidad.
8. Saca partido de las nuevas tecnologías: participa en foros, descárgate pod cast para mejorar tu comprensión oral, utiliza los sitios que facilitan el intercambio de conversación con nativos, practica los ejercicios interactivos que incluyen los CD-Rom que acompañan a muchos diccionarios (el Oxford Advanced Learners en el caso del inglés, por ejemplo), utiliza los diccionarios on line tanto gratuitos como por suscripción, muchos de los cuales ofrecen la opción de oír la pronunciación del término; acostúmbrate a oír la pronunciación y repetirla. Recurre a las radios y televisiones que emiten en el idioma que estudias y por supuesto trata de ver películas y series en versión original.
9. Dedica especial atención a los términos de tu área profesional y/o a los de tus aficiones. Tus avances serán rápidos, eficaces y estarás más motivado.
10. Aprovecha las ocasiones que te surjan de mandar o recibir correos en el idioma, o de poner comentarios en blogs o de explicar cómo llegar a un sitio a un extranjero y también dedica tiempo a pensar cómo podrías generar nuevas oportunidades de intercambio y comunicación.