Archive for Mayo, 2008

Idiomas y sabores

Lunes, Mayo 26th, 2008

Cada idioma posee una capacidad distinta para sugerir sensaciones. Esto es algo que cualquier persona que lea o que escriba en un idioma distinto al suyo ha podido constatar. El caso más extremo es el de las traducciones de poemas, pero el desfase entre idiomas tiene lugar incluso en experiencias de lo más cotidiano. Por ejemplo, lo que en muchas partes de España se llama palomitas (el pop corn) en otros lugares se llama rosas y en Portugal, pipocas.

Aquí, al movernos en el territorio de la connotación entran en juego factores bastante subjetivos. Así, habrá quienes prefieran el término “palomitas” al de rosas o pipocas. A mí personalmente me gusta pipocas, porque me parece un nombre más colorista. Esto es una preferencia muy personal díficil de explicar. Lo que es fácilmente comprensible es que mi imagen mental sea distinta si en la caja de pipocas puedo leer “crocantes e saborosas” en lugar de la versión española “crujientes y sabrosas”.

Más allá de lo subjetivo de preferir una opción a otra o del factor novedad, existe una razón simple: “crocante” está más cerca del sonido “croc” (y por tanto es una opción más expresiva) y para pronunciar ”saborosas” uno tiene que juntar los labios durante un buen rato y cercar el alimento al formar la “o” extra, en un gesto que incita a la glotonería. Ignoro cómo se pronuncia en portugués, pero para un lector hispano, en este caso concreto la grafía portuguesa resulta mucho más sugerente que la española.

Las pipocas saben más ricas que las palomitas, dónde va a parar.

¿Conoces algún caso parecido?

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El inglés en Eurovisión 2008

Domingo, Mayo 25th, 2008

El festival de Eurovisión (o Eurovision Song Contest y en francés Concours Eurovision de la Chanson) ha cambiado bastante desde la primera edición en la que participara España, allá por 1961. Una de las aportaciones lingüísticas de este concurso es haber fijado en la memoria colectiva de españoles y otros ciudadanos europeos la enumeración de países y votos en dos idiomas, francés e inglés. Hasta hace unos años el orden era éste: ¿quién no recuerda eso de Guayom Uní di puán (Royaume-Uni: dix points) y Iunaited Kingdom ten points (United Kingdom: ten points)? El concurso de Eurovisión también nos ha ayudado a conocer los nombres de los países del Viejo Continente y aledaños, en estas dos lenguas (por más que muchos sigan/sigamos confundiendo Letonia con Lituania, Suiza con Suecia).

La tendencia de los últimos años muestra cómo el idioma galo va quedando postergado tanto en las intervenciones de los presentadores del país anfitrión como cuando los portavoces de los jurados nacionales anuncian sus votos. Esta vez, además del hecho de que casi todos los portavoces usaran el inglés (salvo los de Andorra que emplearon el “frantalán”, mezcla de francés y catalán, y los franceses) me ha llamado la atención que la mayor parte de los portavoces se saliera del formato tradicional (país, puntos) y además usara una expresión inglesa incorrecta. No hice estadísticas, pero me pareció que más de la mitad de los portavoces decía eso de “our ten points goes to…”. Juraría que “diez puntos” es plural y al ser plural lo propio era usar “go”, pero si he de considerar que lo hace la mayoría está bien, no me queda otra alternativa que reconocer que me equivoco. En fin, tanto la gramática como el archivo del voto de la delegación británica en 2007 en Youtube me dan la razón. 

(Pinchar aquí si el video no se muestra)

Imagino que el error viene de un contagio de otra fórmula muy parecida y de mucha difusión, la de las estatuillas de Hollywood: “And the oscar goes to”, pero en ese caso lo que se otorga es una sola estatuilla y por tanto el verbo debe ir en tercera del singular y llevar “s”.

Me ha dado por preguntarme a qué se debe la sustitución del esquema “país-voto” bilingüe por el del concurso de Hollywood y tras considerar distintas posibilidades no he podido llegar a ninguna conclusión definitiva. Está claro que la participación de nuevos países influye y que también influye el modelo norteamericano pero es difícil comprobar de qué manera. 

Lo que sí he podido comprobar de forma empírica (léase haciendo un poco de investigación en Youtube) es que la costumbre de pasarse al “go to” aparece en 2006 coincidiendo con el nuevo formato de presentación de votos (las puntuaciones del 1 al 7 se ofrecen en un esquema visual y sólo se anuncia verbalmente los votos a partir del ocho) y que la costumbre empieza a cristalizar en la edición finlandesa de 2007. En todo caso, los videos que he podido encontrar de esa edición (votaciones de Finlandia, Alemania, Lituania y Suecia) usan la forma correcta (8 points go to…). (El primer error que he podido detectar es en la edición de 2006, en la emisión de voto de Dinamarca; ¡quién iba a esperar un error así de un danés!).

Volviendo a la Eurovisión de este año, la pronunciación de los países por parte del portavoz del jurado tampoco ha sido demasiado correcta, aunque esto parece menos grave que un error gramatical tan básico.

Sin embargo, la portavoz española (Ainhoa Arbizu) ha mostrado una gramática y una pronunciación impecables. Respecto a aquella edición de 1969 presentada por Laurita Valenzuela desde el Teatro Real de Madrid, que supuestamente hablaba tres idiomas, cabe decir que su francés era bueno, pero su inglés francamente macarrónico (mejor que el de Aznar, en todo caso; y mejor que el francés de Zapatero, según cuentan). Otro día contaré el origen de esta expresión “macarrónico” que me contó un italiano en una ocasión.

Quienes quieran leer más sobre esta edición lo pueden hacer aquí y el siguiente link ofrece un punto de vista más “rosa“.

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El honor perdido de Katharina Blum (sobre la prensa)

Miércoles, Mayo 21st, 2008

Acabo de leer El honor perdido de Katharina Blum, del escritor alemán Heinrich Böll. El libro habla de las consecuencias del ejercicio irresponsable del periodismo, especialmente del amarillo. No voy a ofrecer un resumen ni una reseña del libro por ahora, pero sí me gustaría reproducir la advertencia del autor que precede a la obra, porque tiene una última frase genial. Es la siguiente:

“Las personas que se citan y los hechos que se relatan son producto de la fantasía del autor. Si ciertos procedimientos periodísticos recuerdan los del Bild-Zeitung, el paralelismo no es intencionado ni casual sino inevitable.”

Sacado de El honor perdido de Katharina Blum Heinrich Böll; traducción de Helene Katendhal. Prólogo de Bertas Vias Mahou. Colección Millenium. El Mundo. Madrid, 1999.

El libro tiene apenas 120 páginas y es muy interesante… 

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Cómo haces tú hacer (sobre traducción)

Lunes, Mayo 12th, 2008

Esta sección tiene como propósito llamar la atención del lector sobre cuestiones interesantes relativas a traducción. Habrá espacio para gazapos localizados, pero también para comentar traducciones especialmente buenas, originales o así. La primera entrega para esta sección aparece a continuación.

¿Making of de un error?

Esto de la traducción es un territorio resbaladizo. Uno traduce con todo lo que tiene, pero también con lo que no tiene: traducir y juzgar traducciones pone de manifiesto tus carencias. Y también tu cintura. En realidad, traducir es mostrar cómo has leído usando las claves de lo que se llama la lengua de llegada, es decir con las armas de tu capacidad de expresión. El otro día fui a la exposición del Reina Sofía titulada “La colección del Museo Nacional Picasso París”.

Mi ánimo era ver la exposición, pero ocurrió que como la mayor parte de los títulos de las obras venían en español con la traducción al inglés debajo y como vivo aún con un pie en Londres no pude evitar ir fijándome en las dos versiones. En general me pareció que la traducción era buena y aprendí unas cuantas palabras pero vi algunos fallos y erratas.

Lo más curioso fue cuando me topé con un bodegón que en español se titulaba algo como “Vaso y dado” (”primavera 1914 Construcción: elementos de madera de pino pintados, 17 x 16,2 x 5,5 cm Museo Nacional de Picasso París” decía el cartel) y que era recogido en la versión en inglés como “Glass and die”. Un poco más allá había otro que traducía “Vaso, pipa, as de trébol y dado” como “Glass, Pipe, Ace of Clubs and Die”.

Leerlo y entrarle a uno/a ganas de hacer chistes sobre vasos con venenos mortales, o cómo los vicios le llevan a uno a la tumba (vaso, tabaco, juego y muerte), fue inmediato. Era fácil acordarse del título original de “La jungla de cristal III” (”Die hard”; el que resiste, el que tarda en morir) y de un montón de expresiones en las que “die” se corresponde con el verbo morir (y formas diversas de decadencia, extinción o pérdida de facultades por medio de sus múltiples “phrasal verbs”).

El primer “die” me pareció una errata como otra cualquiera (se habían comido la “c” de “dice”) y el segundo me puso ligeramente en guardia, pero me pareció congruente con otros errores tipográficos que había visto en otros carteles (se habían comido la sílaba inicial del Museo de procedencia, por ejemplo), y además el inglés no era la lengua nativa de los redactores de la nota. Por algún motivo pensé que en España se habían limitado a reproducir las notas del museo de origen francés y ya se sabe que el inglés de los franceses.

Me pareció curioso el sesgo que le daba lo que parecía una errata al bodegón, porque los bodegones históricamente han tenido también un valor de “memento mori”, de manera que recordarle a alguien que va a morir no parecía tan fuera de contexto. Me puse a tararear aquello de “si bebes no conduzcas” por aquello del “Glass and die” y me quedé contenta con lo que consideraba mi hallazgo (mi tesoro).

Que la gente me mirara con cara extraña no me importó, aferrada a mi flema británica. Más tarde, tratando de documentar este artículo he sabido que algunos diccionarios recogen “die” como un sustantivo cuyo plural es “dice”, es decir como grafía alternativa al más común “dice” (dado/dados).

El Oxford Advanced Learners Dictionary lo considera un uso del inglés norteamericano y el Wordreference lo recoge bajo la etiqueta “fmrl”, abreviatura de “formal”, supongo (no aparece la leyenda de las abreviaturas utilizadas por parte alguna). Otros diccionarios lo ignoran olímpicamente, por cierto. Así que en fin, en estas cosas conviene no precipitarse.

Quienes tengan interés en ver la exposición, pueden pinchar en el vínculo que abre una minivisita aquí. La exposición física está siendo desmantelada estos días, pero se puede visitar virtualmente gran parte de las obras.