Creatividad para tiempos de crisis
Martes, Febrero 10th, 2009Con permiso del escritor Felipe Montes, autor de Taller de escritura 1303 ejercicios de creación literaria, publicado en Berenice (Córdoba, 2008; 156 pags; 16€), vayan estas propuestas de escritura para todos los gustos.
- “El gabinete del científico: escribe un relato de una madrugada durante la cual un científico hace un descubrimiento inusual” (op. cit. pg 20). Aquí cabe escribir un relato para el Doctor Bacterio, para un personaje más a lo Julio Verne o incluso construir un relato en el que lo alegórico predomine sobre lo científico.
- “El grupo aprende. Un grupo en una situación especial va adquiriendo conocimientos conforme pasan distintos eventos. Pero cada aprendizaje tiene un costo” (op. cit. pg 20). Esta base argumental sustenta cosas tan aparentemente dispares como el programa “Fama a bailar” y el Antiguo Testamento.
- “Encantados. Escribe una historia sobre un grupo que está detenido y no puede avanzar” (op. cit. pg 20). Para este supuesto me vienen a la cabeza varios casos reales, pero eso es otro asunto.
- “Encuesta. Escribe una encuesta absurda. Ahora pide a otras personas que la respondan” (op. cit. pg 21).
- “Subterfugio. Escribe la historia de una persona que se vale de un objeto sencillo para evitar la vida” (op. cit. pg 21). Casos como éste conocemos muchos en el ámbito real, pero en fin.
- “Tres maestros. Elige a tres personas de cualquier periodo de la historia para recibir clases de ellos. Narra las clases recibidas” (op. cit. pag 69). Como ocurría en el primer ejercicio, esta propuesta es muy flexible respecto al tono y a la naturaleza de la “maestría” en cuestión. También cabe narrar las clases recibidas poniendo su contenido en tela de juicio o alternando dos voces con puntos de vista opuestos.
Los ejercicios anteriores pertenecen a una sección del libro llamada “Ejercicios instantáneos” que tiene como objetivo ayudar al escritor a ponerse en marcha. El famoso “miedo al folio en blanco” es una de las trabas más importantes con las que se encuentra el escritor, especialmente cuando ha perdido la ingenuidad inicial como lector y se exige mucho. La tesis de Montes y la de otros muchos profesores de escritura creativa es que conviene crear las condiciones para facilitar que el escritor “se tire a la piscina” y una vez allí decida hacia dónde quiere ir y usando qué estilo.
En mi opinión el secreto de la escritura es precisamente saber gestionar la tensión entre la creatividad (ese afán de explorar y probar) y la exigencia intelectual y artística respecto a lo que se tiene entre manos. El equilibrio entre esas dos fuerzas es el estado ideal, pero es díficil de conseguir.
Sea como fuere, es muy divertido coger lápiz y papel y ponerse a la tarea para ver qué sale y para observar qué resortes se nos ponen en marcha durante el proceso. Si os animáis a probar, estaré encantada de publicar vuestras tentativas si me las mandáis vía comentario.
El libro (que ya hemos recomendado en un artículo previo) consta de 13 capítulos, cuyos títulos reproduciremos próximamente.