Consejos y notas sobre cuentos
Viernes, Mayo 8th, 2009Ya está convocado el concurso de cuentos Javier de Mier (tema libre; más de 5 páginas y menos de 12; día 20 de junio de 2009; publicaré bases completas en breve) que ya va por la XIII edición, así que es buen momento para ponerse a escribir.
A continuación reproduzco reflexiones y consejos sobre la escritura de relatos de dos autores españoles en activo que poseen enfoques muy distintos, con el fin de ilustrar dos de las posturas más comunes en el ámbito de la escritura. En cierto modo supongo que estas reflexiones son aplicables a toda actividad creativa e incluso a labores de investigación en el terreno de las humanidades y las ciencias sociales.
Francisco Javier Sánchez
-Escribir sobre cosas que te importen.
-Escribir el relato en 3 ó 4 días.
-Cada vez que te sientes, trabajar una escena. Tratar de terminarla.
-Dejarlo reposar y ver si hay hilos, continuidades temáticas.
-Dar sentido a los objetos.
-Que los personajes hablen.
-Que cada frase dé información.
-Tener presente que el punto de vista ya es un contenido (los escritores enseñan a mirar).
Consejos de Javier Arriero Retamar
Sigue adelante. Observa. Obsérvalo todo.
Te llegará una idea como un regalo envuelto en papel de celofán y no sabrás qué contiene exactamente dentro, luego la irás desenvolviendo, porque sobre ella vas a escribir un relato, y empezarás a darle vueltas, y a buscar qué te ha atraído, qué quieres contar, luego quién puede contarlo, luego cómo necesita ser contado, y te sentarás ante el ordenador, y en dos horas la tendrás, y la leerás una semana después, y verás los cabos sueltos, y pensarás un poco más sobre ella.
Y una vez que tengas ese hábito de pensamiento, ya no vas a poder parar. Y si todavía no se te ocurre nada no te preocupes, porque una vez tienes la técnica y el talento, sólo con observar y pensar te va a salir solo. No te presiones. Lo que tengas que contar no te quedará más remedio que contarlo. A lo único que te puedes forzar es a cosas que en realidad no te interesan, con tal de escribir. Es importante evitar quedarse paralizado por la autoexigencia, tipo “o la perfección o la nada”, o “como Faulkner ya lo ha dicho todo, para qué abrir la boca”. Para poder escribir que superar esa fase y seguir adelante.
Así que relájate, mantén la intención, y el resto vendrá solo cuando esté preparado para venir.