Madrid-Londres
Todo está relacionado. Ayer sábado me compré el británico The Guardian (edición internacional;3,80€) y lo ojeé mientras tomaba un té. Hoy Madrid ha amanecido con un aspecto gris y con una lluvia fina de lo más londinense.
Dada la sensibilidad del mecanismo que interrelaciona ambos mundos a través de mis actos cotidianos no sé muy bien cómo enfocar el resto del día. Por una parte, me tienta la opción de dejarme llevar por la nostalgia y obtener un par de efectos Londres aquí y allá, del tipo, entrar en el metro madrileño a golpe de bono de diez viajes y aparecer en el Southbank o en Charing Cross. Ojear los libros de segunda mano delante del BFI (antes NFT), pasear junto al río o visitar la National. Por otro lado, no me gustaría sentirme responsable de que los madrileños empiecen a desayunar salchichas con bacon, la mitad de los bares de barrio se conviertan en fish and chips y a la gente le entre la fiebre de respetar las colas y de pedir todo por favor y a dar todo el tiempo las gracias. Algo así nos dejaría perplejos, wouldn´t it?