El currículum de Faulkner según él mismo
El director de la revista Forum pidió a William Faulkner un currículum antes de publicar su relato “A Rose for Emily”. En aquel tiempo el escritor ya había publicado “El ruido y la furia” y era conocido. No muy dado a hablar de sí mismo y posiblemente irritado por ser tratado como un principiante, envió lo que viene a continuación.
“(Primeros de 1930) Al director.
Nacido macho y soltero a temprana edad en Mississippi. Dejó la escuela al cabo de cinco años en el séptimo grado. Consiguió empleo en el banco del abuelo y aprendió el valor medicinal de su licor. El abuelo creyó que lo había hecho el conserje. Éste fue tratado severamente. Vino la guerra. Le gustó el uniforme británico. Se alistó a la comisión RFC, como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Continuó como piloto. Se estrelló. Costó 2000 libras esterlinas al gobierno británico. Desistió. Costó 84,30 dólares al gobierno británico. Dijo el rey: ‘bien hecho’. Regresó a Mississippi. La familia le consiguió un empleo: administrador de correos. Dimitido por acuerdo mutuo por parte de dos inspectores; acusado de arrojar todo el correo recibido a la basura. Nunca se comprobó cómo dispuso del correo saliente. Los inspectores se llevaron un chasco. Cobró 700 dolares. Marchó a Europa. Conoció a un hombre llamado Sherwood Anderson. Dijo: ‘¿Por qué no escribir novelas? A lo mejor no tengo que trabajar’. Lo consiguió. “La paga de los soldados”. Lo consiguió. “Mosquitos”. Lo consiguió. “El ruido y la furia”. Lo consiguió. “Santuario”, que aparecerá el año próximo. Actualmente vuela de nuevo. 32 años de edad. Posee una máquina de escribir que maneja él mismo”.
“Cartas escogidas” de William Faulkner, citado en la p. 45 de “La biblioteca ideal” de la editorial Planeta (Barcelona, 1993).
Julio 28th, 2009 at 7:55 am
Me encanta el texto. Y me encantaría ser tan mordaz. El impertinente que llevo dentro (siempre orientado a gente borde y maleducada) admira ese estilo.
Yo también nací macho a edad temprana, y también he probado algún licor con probada bondad para la salud. alguna carta he tirado a la basura, y ahora, sobre todo, muchos mails van a la papelera de reciclaje.
Julio 28th, 2009 at 8:59 am
Genio y figura, nuestro Faulkner. Además de lo que comentas de la mordacidad también es llamativa la economía de los recursos utilizados. Mis dos partes favoritas son una, la que corresponde a cuando sirvió como aviador en el ejército británico y dos, la frase final de “Posee una máquina de escribir que maneja él mismo”. Y también lo de “dimitido de mutuo acuerdo por parte de dos inspectores”.