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Archive for the 'Escribir' Category

Escribir con todo el cuerpo

Martes, Febrero 7th, 2012

Escribimos con todo el cuerpo. La forma concreta en que esto se puede aplicar a los traductores (escritores por encargo, con unas características muy peculiares) resulta difícil de precisar, pero estoy convencida de que ocurre porque lo he experimentado.

El traductor “traduce” con todo el cuerpo, pero pasando por el filtro del cuerpo del autor del texto original. He comprobado que mi escritura de ficción se ve afectada por lo que estoy leyendo en una determinada temporada. Por ejemplo, en la época en que estuve traduciendo las Confesiones de Jackie Kennedy noté que mi escritura de ficción se llenaba de expresiones explicativas y consecutivas que normalmente no empleo, del tipo “si A entonces B”; “he aquí por qué” y cosas así. Mi cuento para el concurso de relatos Javier de Mier de 2011 (titulado “Gestión de comunidades”, sobre el mundo de los Community Manager) tenía una prosa que a mí misma me resultaba extraña. Me parecía menos fluida que la mía habitual; más centrada en explicar (oralmente, argumentando) que en mostrar (visualmente), sustentada en frases más largas de lo que es normal en mí. (Asimismo cabe preguntarse de qué forma influye lo que estás leyendo mientras traduces y todo lo que has leído previamente en tu forma de traducir).

Afortunadamente, los “you know” y “I mean” que trufaban el texto original no se me pegaron. El original para traducir era la transcripción de unas conversaciones que mantuvo Bechsloss con Jacqueline Kennedy y por tanto tenía muchas marcas del discurso oral; el inglés escrito es más tolerante con esas marcas que el español escrito y por ello en mi versión, publicada por Aguilar, tanto yo como la editora eliminamos gran proporción de tales marcas, aunque dejamos algunas para que el texto final conservara su “espíritu” oral. En esto consiste precisamente traducir, en encontrar un equivalente en la lengua de llegada de lo que consigue el original en la lengua de partida (un equivalente a muchos niveles, de ahí la dificultad) y a la hora de obtener esa equivalencia hay que sopesar muchos factores lingüísticos y culturales de las dos lenguas.

Veamos otro ejemplo más de cómo la escritura y la traducción se alimentan de estímulos e inputs que se cuelan por todos los poros del escritor/traductor. Justo antes de empezar a traducir la novela “You´re the One I don´t Want” de Alexandra Potter había estado leyendo libros sobre programación neurolingüística (PNL; NLP en inglés) y psicología. Me había llamado mucho la atención la división de modelos de percepción visual, auditiva y kinestésica. Los autores de estos modelos (Richard Bandler y John Grinder) defienden que existen unas tipologías según las cuales en todos nosotros predomina la información de una de estas tres vías sobre la que obtenemos por las otras.

Según esta teoría, por ejemplo, las personas visuales tienden a utilizar un tipo de frases (“veo a qué te refieres”; “no le veo el sentido”), a ser más receptivos a un tipo de argumentos (visuales, gráficos) y en general interactúan con el mundo mediante una interfaz (por así decir) eminentemente visual (seguramente elegir esta metáfora visual ya me está delatando como persona con un esquema perceptivo visual).
Las personas visuales suelen cuidar su aspecto físico y el de su entorno y ser receptivos al aspecto de los demás y al del lugar en que se encuentran. Valoran el orden y tienden a ser ordenados (no son necesariamente organizados pero les afecta estar en un entorno desordenado). Y a la hora de interactuar con alguien visual “hay que entrarle por los ojos”.

Las personas con predominio auditivo memorizan mejor repitiendo en voz alta o escuchando, tienden a utilizar expresiones como “eso suena bien” o “escucha”, son muy sensibles al tono de voz y suelen explicarse de forma secuencial, no muy rápida y con cierto detalle, por contraste con los visuales que tienden a hacer montajes de imágenes rápidas, con “saltos”.

Finalmente, las personas con sistemas de representación kinestésicos se relacionan con el mundo principalmente a través de percepciones corporales (tacto, sensaciones térmicas, sensaciones internas de su cuerpo) y movimientos, se dejan llevar por la intuición (es decir, por lo que los ingleses llaman “gut feelings”) y son realmente emocionales. Precisan tocar las cosas y a sus interlocutores y les resulta más fácil memorizar o concentrarse moviéndose.

Según iba traduciendo el texto de Alexandra Potter (Tú no vas a ser mi amor) reparaba en que éste estaba lleno de expresiones que delataban sensaciones táctiles, movimientos intracorpóreos… en definitiva había una enorme proporción de información “corporal” no visual y no auditiva, lo que retrataba tanto al narrador (la novela está en primera persona), como a la autora (crear un efecto tan sistemático de no ser el modelo perceptivo de la autora habría sido un trabajo ímprobo, superior a escribir la novela en sí, creo). Lo más chocante del caso era que una protagonista pintora diera tanta importancia a lo kinestésico en lugar de que su percepción prioritaria fuera la visual.

Por poner ejemplos, a la protagonista todo el tiempo se le venía abajo el corazón (“I feel my heart plummet” pag 198, entre otros muchos sitios; resulta difícil traducir esta expresión al español sin cambiarla mucho; quizá la forma más natural es “se me cae el alma a los pies”), se le encogía el estómago (se menciona 36 veces el “stomach”), sentía todo tipo de punzadas (“a pang of concern” punzada de preocupación; that familiar twinge” -punzada; sensación repentina y aguda en general; en total 4 “pang” y 17 “twinge”).

Aunque las punzadas, arrebatos y pellizcos son mucho más frecuentes en inglés que en castellano, en el caso de la Potter este rasgo se intensificaba hasta el punto de que parecía que nada pudiera manifestarse en la conciencia del personaje sin su consabido “pang” o “twinge”. La ristra habitual de punzadas de cualquier otra novela en inglés se potenciaba notablemente en este texto, y eso me sorprendía, por tres razones. La primera es que soy una persona eminentemente visual, la segunda es que el español no suele ser tan pródigo en punzadas y arrebatos y la tercera es que la protagonista y narradora de la historia es pintora, oficio que uno tiende a asociar a un predominio de lo visual.

Cuando digo que en inglés son muy habituales expresiones como pellizcos y arrebatos no quiero decir que el inglés en términos generales sea más kinestésico que el español. Analizar cuál es el sistema predominante de un idioma como el inglés o el español sería una tarea realmente difícil (y realmente fascinante). De hecho, si se llegara a establecer que el idioma de Shakespeare tiene una preferencia por las referencias kinestésicas sería una gran paradoja, ya que como se sabe en la cultura anglosajona y especialmente en la inglesa el contacto físico es un verdadero tabú, algo que se evita sistemáticamente. Resultaría un verdadero drama que una cultura que favorece la interacción táctil penalizara ese mismo tipo de interacción.

En cualquier caso, un idioma como el de Shakespeare que presenta tantísimas formas de mirar (”look”, “stare”, “glance”, “peer”, por poner sólo algunos ejemplos) resulta evidente que da mucha importancia a lo visual.

Haber leído sobre PNL hizo más rica mi lectura en inglés y mi traducción al castellano. El peso de lo corporal en la percepción del personaje era importante, porque este rasgo de personalidad de la narradora/protagonista tenía consecuencias en la peripecia: el personaje era tirando a torpe, muy sensible, desorganizado y con una gran capacidad de empatía y estas características influían en el argumento.

Para saber más sobre PNL: “PNL en una semana” de José María Acosta y “Neuro-linguistic programming” artículo de la Wikipedia (en inglés).

*****
Estoy preparando un análisis cuantitativo de las expresiones visuales frente a las kinestésicas y auditivas y desarrollando un modelo que permita sistematizar el análisis aplicando nociones de lexicografía y campo semántico.

El estilo del escritor

Viernes, Febrero 3rd, 2012

Sobre el estilo del escritor

Intentar añadir estilo es como ponerse un peluquín. A primera vista, el hombre que antes era calvo parece joven e incluso guapo. Pero si se le mira bien –y con un peluquín
la mirada suele detenerse sobre quien lo lleva- su aspecto resulta extraño. El problema no es que no parezca arreglado; lo parece, y no nos queda más remedio que admirar la habilidad del fabricante de pelucas. La cuestión es que no parece él mismo.

William Zinsser, “On Writing Well. The Classic Guide to Writing Nonfiction”,
p.18; traducción mía. A continuación el texto original:

“Trying to add style is like adding a toupee. At first glance, the formerly bald man looks young and even handsome. But at second glance –and with a toupee there is always a second glance- he doesn’t look quite right. The problem is not that he doesn’t look well groomed; he does, and we can only admire the wigmaker’s skill. The point is that he doesn’t look like imself”.

William Zinsser, “On Writing Well. The Classic Guide to Writing Nonfiction”, p.18

Conversaciones librescas

Jueves, Enero 12th, 2012

Hay una conexión secreta entre los libros. Como si conversaran entre sí o sus caminos se cruzaran en algún lugar de un subsuelo libresco imaginario, tipo cuadro de Escher o relato de Borges. En ocasiones sucede que un autor ha digerido a otro a quien leyó hace mucho tiempo y otras simplemente parece que bebieran de las mismas fuentes.

Introduction “How You Stand, How You Move, How You Live”, Missy Vineyard. Da Capo Press; 2007; Cambridge; Massachusets. (pag 1; Libro sobre la Técnica Alexander).

“There is a poster of Michael Jordan on the wall in my teaching room that I like to show my students. Jordan is four feet off the ground, suspended in the air halfway between the foul line from which he has departed and the basket toward which he is aiming and soon to dunk the ball. He is as close to a human bird as I have seen –a massive, four-limbed bird in improbable flight. There are many striking aspects to this picture: Jordan’s height in the air; the distance he has travelled and has yet to travel, airborne, en route to the basket; his strong, upright torso. Most astonishing is the expression on his face. It is apparent that his mind is not focused on his body. He is not feeling what his legs are doing, checking out where his arms are going, or wondering where he will land. His mind is focused on the basket as every part of his body fulfils his purpose in easy and fluid coordination, following the direction of his mind’s intent.
“Wow! How does he do that?” my students ask in a tone of wonder. The next question is spoken slowly, with a distant note of self-reproach: “Why can’t I do that?” (…)

Introduction “On Writing Well- The Classic Guide to Writing Nonfiction”; William Zinsser (Harper Collins; Nueva York; primera edición 1976; edición empleada 2006, con motivo del 30 aniversario de la primera; pp IX-X).

“One of the pictures hanging in my office in mid-Manhattan is a photograph of the writer E.B. White. It was taken by Jill Krementz when White was 77 years old, at his home in North Brooklin, Maine. A white-haired man is sitting on a plain wooden bench at a plain wooden table –three boards nailed to four legs- in a small boathouse. The window is open to a view across the water. White is typing on a manual typewriter, and the only other objects are an ashtray and a nail keg. The keg, I don’t have to be told, is his wastebasket.
Many people from many corners of my life –writers and aspiring writers, students and former students – have seen that picture. They come to talk through a writing problem or to catch me up on their lives. But usually it doesn’t take more than a few minutes for their eye to be drawn to the old man sitting at the typewriter. What gets their attention is the simplicity of the process. White has everything he needs: a writing implement, a piece of paper, and a receptacle for all the sentences that didn’t come out the way he wanted them to.
Since then writing has gone electronic. Computers have replaced the typewriter, the delete key has replaced the wastebasket, and various other keys insert, move and rearrange whole chunks of text. But nothing has replaced the writer. He or she is still stuck with the same old job of saying something that other people will want to read. That’s the point of the photograph, and it’s still the point -30 years later- of this book”.

Teniendo en cuenta que el libro de Zinsser ha vendido más de un millón de ejemplares en Estados Unidos, que se publicó por primera vez en 1976 y que el texto de Vineyard se editó en 2007 es muy posible que Vineyard hubiera leído el libro de Zinsser y se le hubiera quedado en la recámara el recurso de empezar el ensayo con un detalle personal y al mismo tiempo visual y didáctico. Hay decenas de libros que arrancan con una imagen así (supongo), pero la coincidencia me ha hecho gracia.

En ambos casos, empezar el libro con una foto y concretamente con esa es una buena elección: la imagen tiene viveza, convoca a la emoción y detalla los elementos clave de lo que se enseña en el libro: en un caso la relación cuerpo mente y en el otro la escritura. En otras palabras, supone una puerta a lo que se va a encontrar el lector a nivel intelectual y afectivo.

Mentores en la sociedad del 2.0

Martes, Diciembre 27th, 2011

Leyendo el reportaje de “Código único” (por dios, qué nombre más feo para un suplemento semanal) titulado “Mentores y discípulos del siglo XXI” de Eva Millet, que trata sobre una iniciativa de Rolex e incluye a bailarines, artistas visuales, escritores, músicos, cineastas y dramaturgos en un esquema de “mentoring”, en el que un artista maduro comparte su saber con otro emergente, me ha surgido una serie de preguntas.
Pero antes de entrar en ellas, dado que el artículo no está disponible online para enlazarlo (o al menos yo no lo he podido encontrar) resumamos qué figuras aparecen: Trisha Brown (coreógrafa) y Lee Serle (bailarín y coreógrafo); Hans Magnus Enzensberger (filósofo, ensayista) y Tracy K. Smith (poeta, profesora en la universidad de Stanford); Anish Kapoor (pintor, escultor) y Nicholas Hlobo (artista visual); Brian Eno (músico y productor musical) y Ben Frost (músico y compositor); Zhang Yimou (director de cine) y Annemarie Jacir (directora de cine).
La figura del mentor tiene una larga trayectoria, y así, por ejemplo, según cuenta Eva Millet en el artículo Aristóteles fue mentor de Alejandro y de Platón; Paul Bowles asesoró a William Burroughs y a Allen Gingsberg.
En la sociedad actual un mentor viene a ser un guía, consejero o preceptor de otro y el concepto por tanto implica un matiz unidireccional y jerárquico de la relación o proceso de “mentoring” que desentona en esta sociedad contemporánea basada en la participación y las relaciones horizontales, y que hace que varios de los mentores se desmarquen del enfoque profesor emisor unidireccional (Sellars habla de una experiencia “a dos bandas” y Kapour la describe como un diálogo, Enzensberger destaca que su discípula le ha ayudado mucho a comprender la sociedad norteamericana).
Este interesante reportaje me ha hecho preguntarme qué mentor me gustaría tener, a qué tipo de discípulo le podría yo ayudar u orientar y sobre todo si es posible que en realidad en esta fase de mi vida no necesite mentores ni discípulos sino simplemente ponerme a explorar y trabajar.
En cualquier caso, me parece muy interesante pensar qué parte del talento y la destreza se puede enseñar o aprender y estudiar qué formas serían más eficaces a la hora de transmitir esos saberes.

Datos complementarios

La Iniciativa Artística de Rolex para Mentores y discípulos lleva 10 años en marcha y comprende seis áreas: teatro, literatura, cine, danza, música y artes visuales. El objetivo es brindarle al discípulo una experiencia de un año que culmine con una obra creativa realizada por el artista joven bajo la orientación de su mentor. A lo largo de ese año ambos pasan al menos seis semanas juntos compartiendo experiencias y conocimientos. Los alumnos “becados” reciben 25.000 dólares más una bolsa para gastos de viajes y demás, mientras que los mentores por su parte reciben 50.000 dólares y eligen al discípulo entre tres finalistas. En la década que lleva vigente la iniciativa han participado Alvaro Siza, David Hockney, Martin Scorsese, Stephen Frears, Mario Vargas Llosa, Toni Morrison, Wole Soyinka, Youssou N´Dour. para la edición del año que viene se buscan discípulos para Margaret Atwood y Gilberto Gil. Los discípulos no se postulan a sí mismos sino que son propuestos por un comité y posteriormente hay que superar una serie de selecciones.

Cuaderno de lecturas: escritura, velocidades y hemisferios cerebrales

Domingo, Diciembre 25th, 2011

Soy una lectora caótica en impulso y bastante analítica en el proceso. Tiendo a leer muchos libros a la vez, especialmente si son de no ficción, porque todas las ideas que encierran me motivan (con las novelas es un poco distinto: nunca me siento inclinada a leer tantas a la vez; las historias piden cierta exclusividad/fidelidad; por otra parte llevo un par de años o más mucho más interesada por el ensayo que por la narrativa) pero ese entusiasmo y esa urgencia inicial no me impiden leerlos en profundidad y con capacidad analítica (o eso espero).

Suelo leer por áreas temáticas. Tengo mis rachas: un mes me apetece mucho psicología y me zambullo en los tipos psicológicos de Brystol-Myers y sus revisores (”¿De qué tipo soy?” Renee Baron); y comunicación no verbal y libros sobre fuerza de voluntad (“Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength” de Baumaster y Tierney) y estilos afectivos (“The five love languages” de Gary Chapman) o Daniel Kahneman (“Thinking, Slow and Fast”), mientras que otro mes lo que me atrae intensamente es la reeducación postural, el fitness, yoga y técnicas de relajación y otro me apetece muchísimo escritura creativa y me sumerjo en libros sobre el argumento y el personaje, títulos con consejos sobre cómo escribir y demás.

Releyendo el párrafo anterior se me ha ocurrido que es difícil establecer si simplemente me atrae un tema ese mes y un libro lleva a otro y el otro al siguiente, a veces vía recomendaciones de Amazon y otras a través de las propias recomendaciones del autor del libro 1. En realidad todo parece una gran conversación con ecos sobre diversas paredes que hacen resonar la voz con un matiz ligeramente distinto. (Y la relación entre los ecos muchas veces no es lineal, por ejemplo, mi última oleada de lecturas sobre psicología la motivó la lectura de “Plot versus Character” (o Argumento frente a personaje, un libro sobre cómo escribir ficción) de Jeff Gerke; en la parte de construcción de psicología del personaje recomienda un par de libros sobre tipos psicológicos que he comprado y que engarzan con otras lecturas previas mías sobre el tema, trazando como una especie de mapa de reverberaciones con recovecos inesperados hacia la derecha y la izquierda).

Y esto me lleva a otra pregunta, el hecho de que haya un único efecto eco o veintitrés (que me quede contenta con dos libros sobre un tema o me sienta impulsada a leer mucho más), ¿de qué depende más, del interés intrínseco que tiene para mí ese tema, o de las recomendaciones de lectura del primer libro o del contenido de “Lectores que han comprado este libro también han considerado interesantes…” en Amazon? ¿o de cómo me haya levantado esa mañana de la cama? Supongo que todo influye pero que es realmente difícil determinar en qué medida.

Con frecuencia me digo a mí misma (habla el hemisferio izquierdo) que este dejarse llevar por el entusiasmo lector y comprar y empezar a leer varios libros a la vez no es una metodología demasiado buena, porque algunos títulos quedan a medio leer en la mesilla o el Kindle (y esto me produce cierta desazón y cierta sensación de no estar haciéndolo como se supone que lo debo hacer) y porque posiblemente lecturas más reposadas, tomando notas y dejando posar lo leído, tendrían mejores resultados (en términos de cerebro izquierdo; a mi cerebro derecho le encanta “picotear”), pero esta metodología mía tiene una ventaja muy buena o en realidad dos.

Por una parte, te permite encontrar -en realidad, propiciar- “coincidencias” afortunadas, como por ejemplo descubrir que el libro “The 90-Day Novel. Unlock the Story Within” de Alan Watt que estás leyendo ahora aplica algo sobre lo que has estado leyendo hace dos días en el libro de Kahneman “Thinking, Slow and Fast”. Kahneman sostiene que hay dos formas básicas de pensar, una intuitiva y rápida y otra lenta y analítica; la primera correspondería grosso modo al hemisferio izquierdo (en realidad a una parte de él, supongo) y la otra, lenta, sería la que nos permite hacer cosas como cálculos complicados y que hace disminuir nuestra energía y nos hace dilatar las pupilas.
Pues bien, el escritor y profesor de escritura creativa Alan Watt sostiene que si le damos a nuestra mente rápida (el subconsciente, el hemisferio derecho) la oportunidad de trabajar a sus anchas durante el tiempo suficiente es mucho más factible escribir una novela (o llevar a buen término cualquier tarea creativa complicada) y que el inconsciente nos transportará y nos garantizará que encontramos un buen conflicto en términos narrativos y un buen tema en términos de contenido a nivel personal. Y una gran satisfacción, sobre todo.

Lo que viene a contar Watt (con un apellido tan energético no me extraña que el tipo tenga fuerza para dar y tomar) es que el Storytelling (contar historias, la imaginación, la creatividad) se basa en el hemisferio derecho y que el típico perfeccionismo o capacidad de análisis del escritor sólo sirve para coartarlo. El perfeccionismo o el pulido debe llegar cuando todo el borrador esté puesto por escrito, es decir el “slow thinking” de Kahneman debería estar calladito hasta que el primer borrador tome cuerpo, porque la mente analítica tiene dos características muy molestas: tiende a censurar todo aquello que no satisface su exigente criterio (para eso le pagan, por otra parte) y consume mucha energía.

Explicado en términos sencillos el “fast thinking” viene a ser el procesador mental que traemos por defecto los humanos, rápido y perfectamente funcional en muchas situaciones (la mayoría si no he entendido mal) y el “slow thinking” sería como un programa compensador, una especie de antivirus destinado a revisar procesos más complejos y determinar si son correctos o no. O mejor, una especie de auditor interno que trabaja lento, lo pone todo un poco patas arriba para investigar y termina presentándonos algunas conclusiones interesantes pero con un coste en tiempo, energía y recursos considerable.

Las coincidencias en mis lecturas no terminan aquí, pero por algún lugar hay que cortar. Seguiremos informando.

Escritores

Martes, Septiembre 6th, 2011

-¿Eres escritora?
La voz venía de alguien que estaba a un metro de mí y de cuya presencia no me había percatado, inmersa como estaba en analizar rápidamente varios libros de escritura creativa en inglés antes de decidir cuál o cuáles me llevaba.
Giré la cabeza y vi a un hombre de unos treinta y muchos mal llevados, o cuarenta y pocos llevados normalmente, con gafitas, complexión delgada y mirada fija, fija en mí, la escritora, o mejor dicho, “the writer”, porque estábamos en Nueva York, y “writer” tiene un sentido más amplio en inglés, que incluye por ejemplo a cierto tipo de periodistas. Así que se me preguntaba así, sin anestesia, preámbulo, diván ni micrófono si soy escritora; la pregunta del millón.
Podía haber reaccionado como en el cine clásico inglés con un “disculpe, creo que no hemos sido presentados” o haber soltado el speech filosófico que utilizo a veces y que explica que la gente se define por lo que hace y no por el sustantivo que decide aplicarse, y que entonces, lo relevante es que si escribo y no tanto si soy escritora o no.

Pero el sentido común estuvo esta vez de mi parte (o simplemente quería volver pronto a mi mano a mano con los libros) y me limité a contestar que sí, que era escritora.
Nada grave ni nada espectacular ocurrió al hacer semejante pronunciamiento, ni en el entorno ni en mí misma. Ni me creció la nariz ni sonaron campanas celestiales.
Por su parte, el tipo se limitó a sonreir nerviosamente y me preguntó que qué libro le recomendaba para aprender a escribir.
Acabáramos, pensé, así que era eso. No es que mi talante literario me envuelva como el aroma denso de un perfume, reconocible para los olfatos atentos, incluso en Nueva York, tan lejos de mi contexto natural. Era sólo que en lugar de preguntar a un empleado de la librería se ha acercado a mí porque me ha visto en esta sección.
Debería haber dicho eso tan socorrido de “buena pregunta” para ir ganando tiempo mientras, y respirar hondo y evitar que la responsabilidad me abrumase, dios mío cuántos libros gritando calladamente “cómprame”, “léeme”, “llévame a casa” (como en aquel anuncio de Rodolfo Langostino… cuánta digresión, volvamos al tema), cuánto esfuerzo de los autores para profundizar en algo complejo y transmitirlo lo más claramente posible, cuánta variedad de enfoques, además. Y cuánto libro que es un timo, por otra parte, pero estos se detectan a la legua.
En lugar de recurrir al “buena pregunta”, me limité a escanear la estantería que llevaba analizando un rato con nuevos ojos, centrándome en lo conocido (hasta entonces me había centrado en lo desconocido) y después en lo conocido recomendable.
Te recomiendo este -le dije, mientras le alargaba “Bird by bird” de Anne Lamott-, te transmite todo el entusiasmo que necesitas para ponerte en marcha.
El tipo no parecía necesitar entusiasmo alguno, porque me dijo: Yo más bien necesito técnica, estoy empezando, no sé nada de escritura. ¿No hay un libro clásico de escritura creativa? ¿Un libro que todo el mundo lea?
Sus palabras me hicieron intuir vagamente su confusión mental y lo muy desencaminado que iba en su búsqueda, pero decidí ir a lo práctico y dejar a un lado mi vocación de profesora de trinchera (según la cual debía decirle al interfecto que dedicara un año a leer a los clásicos y un año a llevar un diario y a partir de ahí se plantease comprar libros de escritura creativa).

-Que yo sepa -le dije- no hay un libro que sea la “biblia” de la escritura creativa, pero si estás empezando y quieres técnica a un nivel inicial, yo te recomendaría “Writing Fiction for Dummies“. (Este volumen no lo conocía a fondo, pero otros títulos sobre materias que no controlo como Wordpress o Mind Body Fitness son francamente recomendables; son libros muy útiles para materias que no controlas y a las que no quieres dedicar demasiado esfuerzo; como en realidad era el caso de este chico, según me pareció).
El tipo dio un respingo interno (era de ese tipo de persona) y me dijo que por principio no le gustaban esos libros.
-Fair enough, -pensé para mí-. A eso se arriesgaba él al pedir un libro básico para principiantes a una desconocida y a eso te arriesgabas tú al sugerírselo. No pasa nada, -me digo- el tipo no se ha ofendido demasiado (aparentemente), así que actúo un poco como si lo de los Dummies hubiera sido una broma y vuelvo a posar los ojos en la estantería.
-Entonces, veamos. Entre las cosas más importantes de la narrativa se encuentra construir tu propia voz -le digo mientras le alargo un libro- y el trabajo con el argumento y la construcción de personajes -le acerco otro.
A los autores concretos de estos dos libros no los conozco, pero he estado ojeando el índice y el enfoque es bueno. Las editoriales son solventes y los currículos de los autores los presentan como exitosos y conocidos en el ámbito norteamericano.

Al tipo se le ilumina la cara y se pone a ojearlos.
Yo vuelvo a lo mío y a los pocos minutos me dice que se ha decidido por el de construir la propia voz y que gracias. Le digo que de nada mientras pienso que en el fondo me está dando la razón: no es tanto que necesite técnica (ya la necesitará), sino que precisa lecturas de buenas novelas y sobre todo mucha escritura (el diario del que hablaba), pero en cierta forma me alegra su elección, porque si el libro es bueno le hará plantearse qué cosas le importan, por qué le importan y desde dónde las quiere contar. El resto vendrá después, si es que persiste en su afición y su empeño.
Salgo del Barnes&Noble de seis plantas de Union Square con una anécdota curiosa, un cierto estado de ánimo y unos cuantos libros, pero eso ya es otra historia.

El spam considerado como una de las Bellas Artes (I)

Martes, Agosto 2nd, 2011

Ahora que está tan de moda el reciclaje se me ha ocurrido preguntarme para qué podrían valer las toneladas de spam que me llegan cada día al blog y me he puesto a explorar en mi panel de “Esperando moderación” para descubrirlo. La conclusión a la que he llegado es que vale para muchas cosas: aprender idiomas, practicar el comentario de textos, hacer análisis sociológico, ver qué cosas están de moda en la Red y por último pero no por ello menos importante para reírse bastante.

El análisis lo he dividido en partes. La primera sección tiene que ver con las estrategias.

I. Estrategias: Maquiavelo y los spammer
¿Qué estrategias usan los creadores de los textos de spam -si es que usan alguna- para poder colar sus insidiosos textos en tu web y así conseguir más visitas y posicionarse mejor en buscadores y terminar vendiendo sus productos y servicios más o menos peculiares? Por más que algunos se limiten a cortar y pegar, tendrán que decidir de dónde cortan y pegan.

La estrategia que gana por goleada es la de apelar al ego del blogger.

Dude, you should be a writer. Your article is really interesting. You ought to do it for a living.

Best blog I’ve ever seen !

A veces con un toque práctico-realista, para evitar la desconfianza del bloguero:

Bookmarked - will return in next week to check rest posts.

Y alguien llamado Fast Loss 4 idiots declara:

You made some good points there. I did a search on the topic and found most people will agree with your blog.

O sea, al de los productos para que los idiotas pierdan peso le gustaron tanto mis argumentos que se puso a investigar si lo que decía yo en el blog coincidía con la opinión de la mayoría. Un spammer de ciencias, no cabe duda y muy preocupado por el qué dirán.
Los pelotas actualizados ya incorporan Twitter a su argumentario:

Very good publish. I retweeted it for ya! It definitely needs a lot more publicity!

A veces con un plus de argumento de la autoridad:

Congratulations, your article was reprinted to Harvard University, visit http://harvard-us.edu.ms

Otros, de natural poco generoso, aprovechan que te echan flores para echárselas a sí mismos (quizá han hecho un curso para mejorar su autoestima reconociendo las cualidades de los demás).

Excellent write up here, I couldnt have said it any better myself and I’m pretty good at writing lol

Otros apelan al pundonor del blogger como artesano:

I saw something else about this on another blog. Youve obviously spent some time on this. Well done!

Con la idea implícita de que más tiempo dedicado a algo se traduce automáticamente en cierta calidad. Craso error… (en la escritura como en la pintura una de las decisiones cruciales es saber cuándo dejar de retocar, pero eso es tema para otro post).

Algunos aplican toda su creatividad para echarte flores de una forma original y verosímil (para ellos)

I used to have a website that I used to cover this, but it got spammed so bad I had to close it. Looks like you are better at weeding out the spam than I did! Well done!

Menuda ironía que un spammer se queje del spam y justo en medio de un artículo sobre el spam. La parte contratante de la segunda parte.

Alguno se pone místico a la hora de hacer la pelota.

Its like you read my mind! You appear to know so much about this, like you wrote the book in it or something. I think that you can do with a few pics to drive the message home a bit, but instead of that, this is fantastic blog. A great read. I will definitely be back.

Descubrir que la mente que supuestamente leo es la de una empresa de masajes de Pekín me ha terminado de desconcertar. A ver qué dice mi psicoanalista. (La gramática deja bastante que desear, por cierto; las empresas de masajes chinos no son Góngora, ya se sabe…).

Otros spammer apelan a tu ego jugando la carta de la selectividad.

Hey, thanks for the great article. Honestly, about five months ago I started using the internet and there is so much nonsense out there.

Esto lo escribe una empresa de material para acampada.

También los hay directamente somníferos; en este caso el autor del spam parece creer que un comentario spam muy largo disimula mejor que uno corto y se han asegurado de poner cosas muy generales al principio para que no lo mandes directamente a la papelera. La parte en la que me dicen que soy increíblemente dulce y considerada con los demás mueve un poco a la risa, la verdad (¿se nota eso en un blog?).

I merely wanted to thank you once more for your amazing web-site you have produced here. It is full of ideas for those who are genuinely interested in this specific subject, in particular this very post. You really are all amazingly sweet along with thoughtful of others and reading your website posts is a wonderful delight with me. And such a generous reward! Ben and I are going to have pleasure making use of your suggestions in what we should do in the near future. Our listing is a kilometer long so your tips is going to be put to good use.

Pues nada, mujer, vete a disfrutar con Ben de esas ideas tan dulces y tiernas que tan generosamente te he regalado sin saberlo. No te prives.

El sector de los spammer “pelotas sin fronteras” también admite matices de nuevos negocios, y así los que se dedican a vender enlaces (buy back links) se presentan así:

I found this so helpful.. I told my friends and linked them to this site, they enjoyed reading it too.

Una empresa de formación universitaria aficionada a las novelas de misterio me dice:

Very cool, some intriguing arguments! I appreciate you making this article available, the rest of the site is also well done. Have a wonderful.

A wonderful what? Lo verdaderamente intrigante es qué me desean que sea maravilloso y no mis argumentos…

Aún en territorio “halago modalidad intriga” pero con un matiz más surrealista se inscribe la opinión de un ferretero de Alexandria:

Hey Buddy, Good to see the blog is still live. what do you think gonna happen next?

¿Qué va a ocurrir a continuación respecto a qué? ¿La crisis, el gordo de la lotería, los juegos olímpicos, la vida en Marte?

Se dan asimismo combinaciones inexplicables y así, un usuario llamado “abortion clinic” de un centro de salud femenino dice:

“WOW! Keep it up man! you rock”.

En otro comentario spam, el tal Womenscenter pero esta vez en nombre de otro usuario ligeramente distinto continúa soltando flores en registros menos coloquiales a continuación:

greetings, I just wanted to comment and say that I was really impressed with your blog. Keep up the good work! You are a really talented writer and it shows.

También hay verdaderos amores a primera vista, como este polaco que ha tropezado con mi blog mayoritariamente escrito en español y se ha enamorado tanto que:

Do you people have a facebook fan page? I seemed for one on twitter but could not discover one, I would really like to change into a fan!

(Se ve que la fascinación que siente por mí el polaco le hace confundir “search” con “seem” y le trastoca la gramática en general).

Otros están muy interesados en que sepas cómo han llegado hasta tu blog (vía Google, Yahoo o Messenger), lo que no deja de ser una forma de mantenerte al tanto de cuáles son los buscadores más populares (el que no se consuela es porque no quiere).

Me maravilla tu site, lo he encontrado navegando por google y la verdad es que me maravilla, lo voy a poner en favoritos y ahora mismo lo mando a facebook!!

Este mensaje no parece demasiado extraño, te alaba exageradamente para que le prestes atención y poco más, lo sorprendente es quién lo remite: 2.Nombre: caries; URI: http://www.dentistasalcaladehenares.com/halitosis/.

Y mi favorito del apartado “spammers pelotas” es este que me remite un internauta chino de nombre irreproducible.

Keep the faith, my Internet friend. You are a first-class writer and deserve to be heard.

Pues eso, dado que soy una escritora de primera y merezco ser oída, permanezcan atentos a sus pantallas, que en breve habrá otra entrega de Spam comentado.

(more…)

XV Premio de Relato Breve “Javier de Mier” (2011)

Lunes, Mayo 2nd, 2011

¿Te gusta escribir? Esta es tu oportunidad de demostrar de lo que eres capaz o simplemente una estupenda ocasión para echar a volar tu imaginación y ver a dónde te lleva.
Reproduzco a continuación las bases de un concurso de relatos independiente y muy original que unos amigos escritores y yo venimos organizando desde hace unos cuantos lustros…

XV Premio de Relato Breve “Javier de Mier”

Primera. Podrán presentarse a este premio todos aquellos autores que lo deseen y cumplan los requisitos que se expresan en la convocatoria.

Segunda. Los relatos deberán estar escritos en español, tener más de 5 páginas y menos de 12, con treinta líneas por folio en letra Times New Roman cuerpo 12. Los originales se presentarán en hojas DIN A 4 de color blanco, numeradas y sin grapar. Se añadirá una primera hoja en la que constará el título del relato y el seudónimo utilizado por el autor.

Tercera. El original se entregará en sobre cerrado de tamaño folio de color blanco, en cuyo exterior no se escribirá nada. Dentro del sobre, se incluirá otro sobre pequeño de color blanco que contendrá una hoja con el título del relato, el seudónimo y el nombre del autor.

Cuarta. A fin de facilitar la participación en el concurso de autores no residentes en Madrid, los cuentos se entregarán también en CD /pendrive formato Word. Los participantes no residentes en Madrid pueden enviar su cuento por correo a Javier Gallego, Libertad, 7, 4º Izda, 28004 Madrid, así como a la dirección de email javierdemier@gmail.com en la fecha indicada.

Quinta. Cada participante aportará 25 € en el momento de la entrega del original. Esta cantidad constituirá la dotación del premio. Aquellos que no residan en Madrid, podrán enviar un talón por correo a la dirección expresada en la base anterior o bien hacerlo efectivo en el acto de la proclamación del vencedor.

Sexta. Los originales se entregarán el día 18 de junio de 2011 en el bar UNDERWOOD, calle Infantas frente a la calle Barbieri (zona Chueca, Madrid).

Séptima. Las copias se entregarán a los participantes el día 24 de junio de 2011 en el mismo lugar.

Octava. Este premio se caracteriza porque el jurado está formado por todos los participantes. Ninguna otra persona será admitida como jurado, a salvo de lo expresado más adelante. Cada participante votará dos relatos, entre los que no podrá figurar el suyo, a los que otorgará 2 y 1 puntos respectivamente según el orden de preferencia. La votación deberá ser firmada con el nombre de la persona que vota y el seudónimo utilizado en la presentación de su relato.

Novena. Cada participante, si lo desea, podrá nombrar a una persona que actúe como jurado popular, que emitirá su voto según las mismas normas que las establecidas en la base Octava, sin poder elegir el cuento de quien le ha designado. Esta votación tendrá valor informativo y no será vinculante excepto en el caso de producirse un empate en el cómputo final, en cuyo caso se sumarán los votos otorgados por el jurado popular a los cuentos que hayan resultado ganadores.

Décima. La puntuación se entregará en sobre cerrado el día 9 de julio de 2011, en el curso de una fiesta celebrada en la calle Libertad, 7 4º Izda. En este día, será proclamado vencedor el cuento que haya recibido más votos según lo establecido en la base anterior.

Undécima. La participación en este concurso supone la aceptación de estas normas.

En Madrid a cuatro de abril de dos mil once.

XIV PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2010)

Viernes, Junio 4th, 2010

XIV PREMIO DE RELATO BREVE “JAVIER DE MIER” (2010)

Primera. Podrán presentarse a este premio todos aquellos autores que lo deseen y cumplan los requisitos que se expresan en la convocatoria.

Segunda. Los relatos deberán estar escritos en español, tener más de 5 páginas y menos de 12, con treinta líneas por folio en letra Times New Roman cuerpo 12. Los originales se presentarán en hojas DIN A 4 de color blanco, numeradas y sin grapar. Se añadirá una primera hoja en la que constará el título del relato y el seudónimo utilizado por el autor.

Tercera. El original se entregará en sobre cerrado de tamaño folio de color blanco, en cuyo exterior no se escribirá nada. Dentro del sobre, se incluirá otro sobre pequeño de color blanco que contendrá una hoja con el título del relato, el seudónimo y el nombre del autor.

Cuarta. A fin de facilitar la participación en el concurso de autores no residentes en Madrid, los cuentos se entregarán también en CD /pendrive formato Word. Los participantes no residentes en Madrid pueden enviar su cuento por correo a Javier Gallego, Libertad, 7, 4º izda, 28004 Madrid, así como a la dirección de email javierdemierArrobagmail.com en la fecha indicada (hay que sustituir la palabra Arroba por su signo, es decir @).

Quinta. Cada participante aportará 25€ en el momento de la entrega del original. Esta cantidad constituirá la dotación del premio. Aquellos que no residan en Madrid, podrán enviar un talón por correo a la dirección expresada en la base anterior o bien hacerlo efectivo en el acto de la proclamación del vencedor.

Sexta. Los originales se entregarán el día 18 de junio de 2010 en el bar UNDERWOOD, calle Infantas frente a la calle Barbieri

Séptima. Las copias se entregarán a los participantes el día 25 de junio de 2010 en el mismo lugar.

Octava. Este premio se caracteriza porque el jurado está formado por todos los participantes. Ninguna otra persona será admitida como jurado, a salvo de lo expresado más adelante Cada participante votará dos relatos, entre los que no podrá figurar el suyo, a los que otorgará 2 y 1 puntos respectivamente según el orden de preferencia. La votación deberá ser firmada con el nombre de la persona que vota y el seudónimo utilizado en la presentación de su relato.

Novena. Cada participante, si lo desea, podrá nombrar a una persona que actúe como jurado popular, que emitirá su voto según las mismas normas que las establecidas en la base Octava, sin poder elegir el cuento de quien le ha designado. Esta votación tendrá valor informativo y no será vinculante excepto en el caso de producirse un empate en el cómputo final, en cuyo caso se sumarán los votos otorgados por el jurado popular a los cuentos que hayan resultado ganadores.

Décima. La puntuación se entregará en sobre cerrado el día 10 de julio de 2010, en el curso de una fiesta celebrada en la calle Libertad, 7 4º Izda. En este día, será proclamado vencedor el cuento que haya recibido más votos según lo establecido en la base anterior.

Undécima. La participación en este concurso supone la aceptación de estas normas.

En Madrid a veinticinco de de abril de dos mil diez.

Javier de Mier

El espíritu y la letra

Viernes, Abril 23rd, 2010

Hoy 23 de abril se celebra el Día del Libro, en Cataluña Sant Jordi y en muchos países latinoamericanos el Día del Idioma y en España existe la costumbre de hacer una lectura ininterrumpida de El Quijote. ¿Cómo sería asistir a la lectura de una traducción de El Quijote hecha por un traductor automático on line?

Imaginemos a un escritor prestigioso, bajo los focos y las cámaras, leyendo con rostro solemne el siguiente primer párrafo:

En un lugar del Punto, de cuyo (que) llaman no quiero recordar, allí no tengo ningún mucho que un noble vivía de aquellos de lanza en el astillero, adarga antiguo, por el corte delgado (fino) y cariñoso de pasillo de caramelos.

Después, por supuesto, el escritor prestigioso agradecería al diccionario on line Reverso (que más bien debería llamarse Perverso) la cortesía de haber ofrecido una versión tan exquisita del texto clásico cervantino…

En fin, creo que en literatura el espíritu y la letra están intrínsecamente unidos. O como dice Alejandro Sanz, “no es lo mismo” la traducción automática que la de una persona cultivada y con dominio del idioma…